8
Entes y Mentes Divergentes: Un Tránsito hacia el No
Lugar
Divergent Entities and Minds: A Transit to the Non-place.
ANA MARÍA SÁNCHEZ BAPTISTE
Universidad del Rosario, Bogota, Colombia (traquea@gmail.com)(https://orcid.org/0000-0002-
3218-8998)
ÁLVARO RUBIANO
LCI Education Network, Bogota, Colombia (alvaro.rubiano@ici.edu.co )(https://orcid.org/0000-
0002-3218-8998)
LINA M. PARRA ANTE
LCI Education Network, Bogota, Colombia (lina.parra@ici.edu.co )(https://orcid.org/0000-0002-
3218-8998)
RESUMEN:
El artículo se basa en la investigación Representaciones y
simbolismos en poblaciones no binaria en la ciudad de Bogotá,
Colombia. El objetivo de este texto es profundizar en conceptos
alrededor de género, identicando un escenario donde emerge el
lenguaje oral, escrito, la imagen y la percepción. Se busca dilucidar
aquellas intencionalidades comunicativas desde la gráca en
el espacio público que dan signicado a la diversidad desde lo
político, pero que también develan simbolismos que irrumpen
estéticamente en la calle para repensar discursos de respeto y
tolerancia. Metodológicamente, se plantean diferentes tipos de
enfoques en relación a las acciones, cuerpos y espacios, a través
de tres campos teóricos y de análisis interdisciplinarios. El análisis
ético-político se centra en el género como base de discusión. El
análisis estético identica el espacio público como un lugar de
encuentro creativo del que crea y del que observa, pero también,
el territorio de agitación y rebeldía. Finalmente, el análisis poético
se basa en la signicación de las creaciones artísticas en la ciudad.
Además, se mencionan resultados preliminares donde se incluye
la aproximación al desarrollo de herramientas de análisis propias.
Como parte de los resultados, se identica un espacio vivo para la
construcción de nuevas narrativas, así como escenarios de igualdad,
donde la performancia, la simbología, las expresiones artísticas y
la oralidad -desde el debate del lenguaje inclusivo-, muestran un
territorio de multiplicidad y movilización que trascenderá las esferas
privadas al espacio público con nuevas formas de representación en
VOLUMEN VII/ NÚMERO 1/ AÑO 4/ ISSN 977245257580
PÁGINAS 8-27/ RECIBIDO: 10-02-2023/ APROBADO: 01-07-2023
DOI: https://doi.org/10.53645/revprop.v7i1.112
www.revpropulsion.cl
Revista ProPulsión. Interdisciplina en Ciencias Sociales y Humanidades
9
VOLUMEN VII/ NÚMERO 1/ AÑO 4/ ISSN 977245257580/ PÁGINAS 8-27/ RECIBIDO: 10-02-2023/ APROBADO: 01-07-2023/ www.revpropulsion.cl
esa búsqueda de entendernos y reconocernos.
ABSTRACT:
The article is based on the research Representations and symbolisms in non-
binary populations in the city of Bogotá, Colombia. The objective of this text
is to delve into concepts around gender, identifying a scenario where oral
and written language, image, and perception emerge. It seeks to elucidate
those communicative intentions from the graphic in the public space that
give meaning to diversity from the political, but also reveal symbolisms that
aesthetically break into the street to rethink discourses of respect and tolerance.
Methodologically, different types of approaches are proposed concerning
actions, bodies, and spaces, through three academic elds and interdisciplinary
analysis. The ethical-political analysis focuses on gender as the basis of discussion.
The aesthetic analysis identies the public space as a creative meeting place
for those who create and those who observe, but also, the territory of agitation
and rebellion. Finally, the poetic analysis is based on the signicance of artistic
creations in the city. In addition, preliminary results are mentioned where the
approach to developing own analysis tools is included. As part of the results, a
living space for the construction of new narratives is identied, as well as equality
scenarios, where performance, symbology, artistic expressions, and orality -from
the inclusive language debate-, show a territory of multiplicity and mobilization
that will transcend the private spheres to the public space with new forms of
representation in that search to understand and recognize ourselves.
PALABRAS CLAVE / KEYWORDS
género no binario, representaciones simbólicas, cultura queer, grati,
performancia, lenguaje inclusivo, metodología semiológica, estudios
subculturales. / non-binary gender, symbolic representations, queer culture,
grafti, performance, inclusive language.
INTRODUCCIÓN
El presente artículo está basado en los conceptos que giran alrededor de la investigación
institucional de la Fundación educativa LCI en Bogotá (Colombia), denominada
Representaciones y simbolismos en poblaciones no binarias.
Los objetivos de este estudio pasan por reconocer las nuevas formas de mediatización y
lenguajes en el espacio urbano y la participación colectiva en su construcción, identicando
propuestas de activismo sobre género no binario. Así mismo, analizar los discursos estéticos
e identicar las metáforas y los estereotipos de género que se reproducen y resignican
Entes y Mentes Divergentes: un Tránsito hacia el No lugar
10
VOLUMEN VII/ NÚMERO 1/ AÑO 4/ ISSN 977245257580/ PÁGINAS 8-27/ RECIBIDO: 10-02-2023/ APROBADO: 01-07-2023/ www.revpropulsion.cl
comúnmente en las imágenes del espacio público de la ciudad.
El alcance del ejercicio investigativo procura aportar en la concientización, comprensión
e inclusión de poblaciones con identidades sexuales no binarias en el contexto de la ciudad
de Bogotá, a partir del reconocimiento de las nuevas representaciones simbólicas que se
perciben en las expresiones grácas de los espacios públicos de una ciudad diversa y que
permiten la reexión e identicación narrativa, discursiva y poética en las piezas observadas.
En esta línea de estudio y revisando el estado del arte, se encuentran trabajos como el
presentado por Eduardo Batista Dellamagna,: Experiencias disidentes en el espacio público,
donde reexiona desde la teoría Queer, las relaciones y convenciones sociales de actuación
en el espacio público, enfatizando en la interacción espacio-individuo-apropiación como
experiencia en el ámbito urbano. De la misma manera, Catalina Henríquez y Javier Díaz, en
su trabajo de grado: Percepción y representación de la comunidad LGBTI en la sociedad,
(2019), nos plantean un estudio desde la comunicación y las políticas públicas, para entender
la relevancia de los medios en una sociedad más diversa y que no muestra aún posturas
sólidas para la dinamización y naturalización de lo no binario en las diferentes esferas de
la sociedad, ubicando su análisis en una pequeña población llamada Girón, al norte de
Colombia. Finalmente, Edmundo Pérez en su texto titulado Percepción del espacio público,
nos advierte de la noción de territorialidad en una comunidad, trascendiendo el espacio físico
para convertirse en un escenario performático donde conviven los diferentes paradigmas
sociales presentes en cada ciudad de nuestra América.
En este estudio, se plantean tres tipos de representaciones denidas desde las acciones,
los cuerpos y los espacios, abarcando cada una a su vez tres campos teóricos y de análisis
interdisciplinar: el ético- político visto con el género como base de análisis. El estético y su
estudio de las formas, evaluando y reconociendo al espacio público como lienzo de creación
y territorio de lucha. Finalmente el poético, que se fundamenta en el sentido y la signicación
representada en las múltiples miradas que tienen las creaciones artísticas en la ciudad,
imaginadas o estereotipadas en la búsqueda de un diálogo.
De igual forma se hace una aproximación a los conceptos teóricos usados como línea
base para el acercamiento metodológico de la investigación la cual consta de tres fases:
una revisión bibliográca, un inventario de imágenes de representaciones presuntamente
no binarias en la ciudad de Bogotá y un análisis sintáctico, semántico y pragmático, a través
de una herramienta de diagnóstico diseñada para la investigación. Así, El planteamiento de
la investigación parte de entender cómo las nuevas generaciones de género no binario, han
venido representando su diversidad e identidad a partir del uso, resignicación y creación de
símbolos en las calles de la ciudad de Bogotá.
METODOLOGÍA
La metodología de este estudio, está basada en el paradigma de la codicación, que al
uso presenta las etapas del círculo hermenéutico presentes en la teoría fundamentada. Sirve
para relacionar los datos obtenidos desde un enfoque cuantitativo permitiendo observar
factores medibles que aporten al análisis. Su eje fundamental se basará en la perspectiva
Revista ProPulsión. Interdisciplina en Ciencias Sociales y Humanidades
11
VOLUMEN VII/ NÚMERO 1/ AÑO 4/ ISSN 977245257580/ PÁGINAS 8-27/ RECIBIDO: 10-02-2023/ APROBADO: 01-07-2023/ www.revpropulsion.cl
general y empírica sustentada en el estudio cualitativo, describiendo características y
relaciones entre la población de estudio.
De esta manera, el método de investigación considerado apropiado a este tema es la
etnografía, para abarcar aspectos culturales permitiendo la indagación sistemática de los
fenómenos conceptuales y expresivos de la realidad artística de género no binario en Bogotá
y su proyección en el desarrollo de marca o expresiones plásticas efímeras en el entorno de
la calle. Del mismo modo, se buscó identicar una trazabilidad de los múltiples códigos,
relaciones y experiencias que la obra artística ofrezca a quien la perciba, sus vínculos con el
escenario personal y subjetivo del individuo en la calle que conecta con su visión de mundo
y así, de esta manera, tejer nuevos diálogos en torno a una misma realidad.
Se aborda un análisis de la imagen, un análisis de símbolos visuales no binarios; esto
permite observar la perpetuación de los estereotipos de género a partir de la relación
de los códigos visuales, pero también evidenciar las simbolizaciones de género y las
resignicaciones de símbolos con carácter de género; así como la producción de nuevos
símbolos. La imagen visual en el contexto de esta investigación, el grafti, fanzine o pegatina,
permite el develamiento de conocimientos, emociones, o cualquier otro referente posible
de analizar.
La estrategia metodológica es el análisis semiológico visual. En coherencia con lo
mencionado, Barthes arma que las imágenes también tienen marcadores de género, de
clase y raza; los cuales llama códigos sociales complejos, y connotan el cómo interpretamos
distintos grupos sociales. Sin embargo algunas imágenes pueden hacer uso de guras
retóricas como la metáfora, las cuales algunos semiólogos denominan códigos desplazados.
Esto se reere precisamente a la cadena de signicación que desplaza el sentido del símbolo
mediante la connotación de signos que remiten a otros signos y a otros signos sucesivamente
para lograr la galaxia de signicantes.
En ese sentido, el análisis semiótico de las imágenes estudiadas en esta investigación se
desarrolló para determinar la cadena de sentido que construye los códigos desplazados que
permiten las variaciones de sentido para la articulación de lo que se dene como signos de
género no binario.
En la metodología creada se hace un análisis de las características formales identicando
los objetos y las estructuras del signo visual, luego realizar un análisis de las actividades y
relaciones de las dimensiones formales de la imagen.
ESTRATEGIA METODOLÓGICA: ANÁLISIS SEMIÓTICO
Desde la estrategia metodológica se dene en primera instancia el Signicante o
Representamen (también llamado vehículo sígnico o imagen fónica) que corresponde
al nivel motivacional de género manifestado en el tipo de objeto representado que es
percibido, ya sea una representación abstracta o concreta aplicando los descriptores de
la Gramática Visual de Christian Leborg, de la siguiente manera: se dene como abstracto
a aquellos objetos que son formas ideales que no pueden reproducirse físicamente. Para
luego analizarla desde 15 dimensiones formales que conforman un objeto abstracto (punto,
línea, supercie, volumen, dimensiones, formato, estructuras formales, gradación, radiación
Entes y Mentes Divergentes: un Tránsito hacia el No lugar
12
VOLUMEN VII/ NÚMERO 1/ AÑO 4/ ISSN 977245257580/ PÁGINAS 8-27/ RECIBIDO: 10-02-2023/ APROBADO: 01-07-2023/ www.revpropulsion.cl
concéntrica, radiación centrífuga, estructuras informales, distribución visual, estructuras
de similitud, estructuras invisibles/inactivas y armazón estructural). Por otro lado, se dene
como objetos concretos aquellos objetos que se perciben dentro de unos límites denidos.
Estos límites se conocen como líneas de contorno. El contorno es lo que dene su forma
y esta es reproducible físicamente. Para luego analizarlos desde 9 dimensiones formales
que conforman un objeto concreto (forma, tamaño, color, tono, saturación, esfera de color,
estructuras visibles, estructuras activas y textura). (Leborg, 2004)
Luego se dene el Signicado u objeto (también llamado designatum o imagen mental)
que corresponde al nivel connotativo: códigos visuales y se dene a partir de los descriptores
de actividades y relaciones entre las dimensiones formales de la Gramática visual de Christian
Leborg, y por último el interpretante corresponde al nivel denotativo: simbolizaciones de
género, legitimación de estereotipos, resignicaciones de símbolos con carácter de género
así como la producción de nuevos símbolos.
De esta manera, la metodología propone un análisis objetivo y matricial que a partir de
una serie de deniciones formales que se relacionan desde una observación lógica en cadena
de abstracción, precisión y distinción, se identican si cumple la Teoría de la Acción y de allí
se ineren las cadenas de signicación, los códigos desplazados, variaciones de sentido, que
deducen si existe o no metalenguajes para la articulación de signos de género no binario.
Fuente: elaboracion Ana MAría Sánchez
ANÁLISIS E INTERPRETACIÓN DE LA INFORMACIÓN
Los agentes de la acción social en este nuevo lenguaje estético (artistas, espacios y
observadores), apropian el espacio público como escenario de poder simbólico activando
intenciones y acciones para la comunicación, estableciendo un diálogo que construye
identidades y colectivos a través de la interacción y las experiencias comunes. El llamado
territorio, se establece por las lecturas compartidas que tiene el público en la percepción del
Revista ProPulsión. Interdisciplina en Ciencias Sociales y Humanidades
13
VOLUMEN VII/ NÚMERO 1/ AÑO 4/ ISSN 977245257580/ PÁGINAS 8-27/ RECIBIDO: 10-02-2023/ APROBADO: 01-07-2023/ www.revpropulsion.cl
recorrido y de su reacción ante las imágenes, de la estética y del mensaje.
Este territorio, como lo menciona Pérez Andrea et al, (2022), congura un escenario de vida
que, mediado por la visualidad, plantea diferentes categorías de representación simbólica:
De los cuerpos
De las memorias
De los espacios
De la colectividad
De las utopías
1. LO ÉTICO- POLÍTICO
En Culture and the evolutionary process, (1985), el antropólogo Robert Boyd y el biólogo
Peter Richerson formularon la teoría de la herencia dual, una teoría que busca explicar el
origen del lenguaje. Para esta teoría, la biología y la conducta humanas dependen de dos
sistemas de herencia: el genético, heredado de nuestros parientes biológicos y común a
todas las especies, y el cultural, heredado de nuestros parientes sociales y único de la especie
humana que permite la evolución de la lengua como un sistema abierto que cambia y varía
dependiendo de estos aspectos.
De la misma manera, debemos detenernos en el estudio de los momentos históricos y
sociales en los que se empieza a hablar del género no binario, ya que desde lo lingüístico
aún no se percibe de manera global o aceptado por las academias de la lengua, el lenguaje
de inclusión o la manifestación de géneros no binarios. Esto solo se evidencia en aquellas
sociedades en donde la moderación del lenguaje ha sido permeado por la corrección política
y se han propuesto nuevos modos de lenguaje incluyente. Es así como en la propuesta de
ONU Mujeres, Estrategia para Todo el Sistema sobre la Paridad de Género del 2019 en el
marco del proyecto: Contribución a la igualdad de género en contextos multilingües, se
promueve el objetivo de crear un entorno de trabajo que abrace la igualdad, erradique los
prejuicios y sea inclusivo para todo el personal para el 2026.
Dado que el lenguaje es uno de los factores clave que determinan las actitudes culturales
y sociales, emplear un lenguaje inclusivo en cuanto al género, se entiende como la manera
de expresarse oralmente y por escrito sin discriminar a un sexo, género social o identidad
de género en particular y sin perpetuar estereotipos de género. ONU Mujeres plantea que
los principales retos del español para una comunicación inclusiva en cuanto al género
son; la confusión entre género gramatical; género sociocultural y sexo biológico, el nivel de
conocimiento de los recursos que ofrece la propia lengua para hacer un uso inclusivo dentro
de la norma, las asociaciones peyorativas que han heredado del sexismo social algunos
equivalentes femeninos.
El género gramatical se maniesta en los sustantivos, adjetivos, artículos y algunos
pronombres. En los sustantivos y adjetivos existe únicamente el morfema de género
masculino y el de género femenino. El género neutro se ha conservado en unas pocas
Entes y Mentes Divergentes: un Tránsito hacia el No lugar
14
VOLUMEN VII/ NÚMERO 1/ AÑO 4/ ISSN 977245257580/ PÁGINAS 8-27/ RECIBIDO: 10-02-2023/ APROBADO: 01-07-2023/ www.revpropulsion.cl
palabras, como aquello, eso, esto, ello, alguien, algo y lo.
Sin embargo, es importante no confundir el género gramatical (categoría que se aplica a
las palabras), el género como constructo sociocultural (roles, comportamientos, actividades
y atributos que una sociedad en una época determinada considera apropiados para los
seres humanos de cada sexo) y el sexo biológico (como el rango de características biológica
asociadas a sus órganos genitales o las hormonas que lo constituyen, propio de los seres
vivos).
Así, en español hay distintos mecanismos para marcar el género gramatical y el sexo
biológico:
Terminaciones (chica/-o).
Oposición de palabras (padre-madre).
El determinante con los sustantivos comunes en cuanto al género (el/la estudiante,
este/esta representante).
Palabras especícas (sustantivos epicenos) que tienen un solo género gramatical y
designan a todas las personas independientemente del sexo biológico (la víctima, la
persona).
1.1 EL PRONOMBRE ELLE
El uso del lenguaje empieza a determinar necesidades de cambio al momento de
referirnos a personas que no se identican con el o ella como pronombres especícos del
binarismo tradicional y romper con el género gramatical dominante al plantear un término
alternativo para su identicación. El pronombre elle o elles para el plural, surge como una
manera mas del rompimiento a la hegemonía binaria, pero esta vez desde el lenguaje,
partiendo de una incomodidad al uso de pronombres limitados a lo masculino y lo femenino
-como vimos anteriormente-, para redenir desde la escritura y la oralidad un nuevo sistema
disidente en la lingüística pero relacionado al género.
Gracias al auge de las redes sociales como nuevas fuentes de comunicación, el uso del
lenguaje empieza a mostrar necesidades propias de las nuevas identidades en la esfera
pública, que vieron inicialmente en el signo arroba (@) una manera de incluir, o no determinar,
un pronombre a un género especíco, dando así un paso para neutralizar el género. Sin
embargo, el aspecto sonoro se veía restringido al igual que la x asociada al mismo propósito,
para nalmente ser resuelto con la inclusión de la vocal e en reemplazo de la a o la o en
algunas palabras (todes, nosotres, etc.) y el pronombre elle como referencia a lo diferente
de el o ella. Este surgimiento a un nuevo panorama lingüístico, ha suscitado controversias
que aún no han resuelto autoridades en el campo del lenguaje, como la Real Academia
Española, que aunque advierte que el pronombre elle está usándose para denir a aquellos
que no se identican con los dos géneros tradicionales, decidió no aceptarlo aún, porque su
uso no se ha generalizado o incorporado a espacios sociales más amplios.
Signica que aunque el lenguaje inclusivo no está recomendado por la RAE, tampoco
prohíbe su uso, es más, temporalmente lo incorporó a su observatorio de palabras. De igual
Revista ProPulsión. Interdisciplina en Ciencias Sociales y Humanidades
15
VOLUMEN VII/ NÚMERO 1/ AÑO 4/ ISSN 977245257580/ PÁGINAS 8-27/ RECIBIDO: 10-02-2023/ APROBADO: 01-07-2023/ www.revpropulsion.cl
manera, la RAE como institución reguladora, sólo deberá recoger aquellos nuevos modos
del lenguaje que se masique y eventualmente incluirlos en su normatividad, dependiendo
de la expansión y naturalización de elles y del ‘lenguaje inclusivo’ en la comunidad
hispanohablante.
1.2 DEL GÉNERO A LO INSTITUCIONAL
La denición de género entonces puede verse afectada por distintos factores y por ello
se puede partir desde distintos enfoques. La mayoría de los estudios sociales parten de
un marco legal, casi siempre del país o territorio en el que el investigador se ubica, pero
incluso en lo legal, la denición de género varía según los acuerdos sociales a los que se
ha llegado para crear esa denición que atiende directamente a la implementación de las
leyes en el ámbito territorial. Enlazando las políticas de implementación de los derechos
humanos fundamentales desde la mirada de la equidad de género, la ONU propone un
marco internacional más preciso desde la cual otras legislaciones y marcos constitucionales
parten. La ONU dene así, el género como un proceso de construcción social, que otorga
identidad, oportunidades y media las relaciones entre los seres humanos:
El género se reere a los roles, comportamientos, actividades y atributos que una sociedad
determinada, en una época determinada, considera apropiados para hombres y mujeres.
Además de los atributos sociales y las oportunidades asociadas con la condición de ser
hombre y mujer y las relaciones entre mujeres y hombres, y niñas y niños, el género también
se reere a las relaciones entre mujeres y las relaciones entre hombres. Estos atributos,
oportunidades y relaciones son construidos socialmente y aprendidos a través del proceso
de socialización, son especícas al contexto/época y son cambiantes. El género determina
qué se espera, qué se permite y qué se valora en una mujer o en un hombre en un contexto
determinado.
El género es parte de un contexto sociocultural más amplio, como lo son otros criterios
importantes de análisis sociocultural, incluida la clase, raza, nivel de pobreza, grupo étnico,
orientación sexual, edad, etc. (UN Women, 2001).
1.3 DE LO MASCULINO Y LO FEMENINO, UN TEMA DE GÉNERO
Ahora bien, se advierte desde la heteronormatividad imperante, la dominancia del
concepto binario, observando la existencia de sólo dos sexos, hombre-mujer (visto desde
lo biológico), y dos géneros: masculino y femenino, institucionalizando esta norma como
lo natural y aceptado. De acuerdo con el dimorsmo de los cuerpos, supone cierta
correspondencia del género con el sexo (hombre, masculino, mujer-femenino), partiendo de
la genitalidad (pene, vagina), y las asociaciones que se tienen de ella con respecto al placer
y la reproducción.
Así, en la mayoría de las sociedades hay diferencias y desigualdades entre mujeres y
hombres en cuanto a las responsabilidades asignadas, las actividades realizadas, el acceso
y el control de los recursos, así como las oportunidades de adopción de decisiones. El
género es atravesado por fuerzas de poder y asimetrías entre hombres y mujeres proyectado
Entes y Mentes Divergentes: un Tránsito hacia el No lugar
16
VOLUMEN VII/ NÚMERO 1/ AÑO 4/ ISSN 977245257580/ PÁGINAS 8-27/ RECIBIDO: 10-02-2023/ APROBADO: 01-07-2023/ www.revpropulsion.cl
claramente en la división del trabajo, relegando a las mujeres en muchos casos, a la labor
doméstica y al espacio familiar mientras los varones ejercen su función plena y dominante
en la política, la esfera pública y las decisiones de gran envergadura.
Según el Ministerio de Educación Nacional de Colombia, en la sociedad se establecen
modelos que legitiman roles para hombres y mujeres en el deber ser, a partir de prácticas,
actitudes y espacios, de manera diferenciada, que conservan la jerarquización de los
signicados de masculino como categoría superior sobre el femenino como categoría inferior,
naturalizando la diferencia desde las características físicas que distinguen a los dos sexos. De
la misma manera se espera que dicha diferencia anatómica, esté alineada con la identidad
y el deseo sexual, dado que la norma social establece una orientación del deseo del varón
hacia la mujer y viceversa. El concepto de complementariedad que dene la sexualidad
legítima, está basado exclusivamente en funciones reproductivas, repudiando aquello que
se aleja de lo normal entendiendo así que la sexualidad actúa como un sistema de opresión
desde el género, estigmatizando a quienes determinan como diferentes, perversos o raros.
(Ministerio de Educación Nacional de Colombia, 2020).
1.4 EL GÉNERO EN COLOMBIA
En Colombia, la constitución política no dene a las personas desde su género, ni
considera una categoría de distinción entre sus ciudadanos para la práctica y protección de
sus derechos. Se nombra por primera vez la clasicación biológica del sexo del individuo,
para denotar el marco legislativo en el que los derechos deben ser protegidos, lo cual inere
una distinción biológica y de carácter estructuralista del género como identicación del
individuo.
Se lee así en la constitución, en el capítulo 1 Derechos fundamentales, artículo 13:
Todas las personas nacen libres e iguales ante la ley, recibirán la misma protección y
trato de las autoridades y gozarán de los mismos derechos, libertades y oportunidades sin
ninguna discriminación por razones de sexo, raza, origen nacional o familiar, lengua, religión,
opinión política o losóca. (Constitución política de Colombia, 1991).
Más adelante, en el capítulo 2, De los derechos sociales, económicos y culturales, artículo
43, se hace distinción entre hombre y mujer, como una división nuevamente biológica que
se relaciona con conceptos de maternidad, acceso a oportunidades y benecios:
La mujer y el hombre tienen iguales derechos y oportunidades. La mujer no podrá ser
sometida a ninguna clase de discriminación. Durante el embarazo y después del parto
gozará de especial asistencia y protección del Estado, y recibirá de éste subsidio alimentario
si entonces estuviere desempleada o desamparada. El Estado apoyará de manera especial a
la mujer cabeza de familia. (1991).
Aunque la denición establezca un marco jurídico amplio, desconoce e invisibiliza, aunque
no discrimina lo no binario. Sin embargo, las múltiples iniciativas de transformación de este
marco legislativo, tanto en Colombia como en el mundo, nos dan luz para establecer otro
punto de partida para construir un camino epistemológico de dónde extraer la denición
de género, que incluya desde la reformulación del mismo en los marcos legales y sociales
Revista ProPulsión. Interdisciplina en Ciencias Sociales y Humanidades
17
VOLUMEN VII/ NÚMERO 1/ AÑO 4/ ISSN 977245257580/ PÁGINAS 8-27/ RECIBIDO: 10-02-2023/ APROBADO: 01-07-2023/ www.revpropulsion.cl
propuestas que prioricen el no binarismo, las disidencias sexuales y géneros neutros.
1.5 ESTUDIOS SOCIALES DE GÉNERO - NO BINARISMO
Los estudios de género proponen nuevos enfoques para una práctica política y legislativa
en el marco de los derechos, donde la construcción de género e identidad surjan del individuo
y no de contextos sociales o culturales heredados. Parten de reformular las respuestas a la
pregunta: ¿Qué es ser mujer? ¿Qué es ser hombre? ¿Se nace o se llega a ser, se construye o se
dene? (Lauretis, 2010).
Desde la década de los 80, esta pregunta aleja los estudios de género de la tradición
sociológica y antropológica que da origen al discurso de la diferencia sexual en la investigación
estructuralista y da un giro a los debates propuestos desde el feminismo sobre la identidad
de género para rebatir los planteamientos que presuponen los límites de signicado
en las concepciones binarias y normativas, donde las prácticas sexuales no normativas
(homosexuales, lésbicas y transexuales) cuestionan la estabilidad del género como categoría
de análisis.
En ese orden de ideas, las investigadoras feministas en varios campos disciplinarios,
en el marco de Women's Studies, analizaron la denición socio-sexual de la mujer como
contrapropuesta del estándar universal que era el hombre y así, romper con la idea del sistema
sexo- género. Desde ese momento, los estudios de género se oponen a la denición de
identidad género como identidad sexual declarada en los marcos legales desde la identidad
biológica denida al nacer, armando que la noción de identidad sexual está basada no
solo en la morfología empírica del cuerpo, sino también en la percepción subjetiva de ser
con relación a los objetos de deseo y en la percepción subjetiva del propio cuerpo. (Lauretis,
2010).
Partiendo de esta oposición a la postura de tipo binario que dene que los hombres que
son hombres serán heterosexuales y las mujeres que son mujeres serán heterosexuales los
estudios de género se birfurcan en dos: la postura sexista y la postura feminista. La primera
habla sobre la relación entre género y sexualidad armando que una mujer únicamente revela
su condición de mujer durante el acto del coito heterosexual en el que su subordinación se
convierte en su placer (la esencia emana y se conrma en la subordinación sexualizada de la
mujer). La segunda, la posición feminista, argumenta que el género debería ser derrocado,
suprimido o convertido en algo ambiguo, precisamente porque siempre es un signo de
subordinación de la mujer. (MacKinnon, 1989).
Los llamados Gender Studies, o estudios de género, se desarrollaron más tarde, en
parte como una crítica al feminismo y al énfasis separatista que en aquel tiempo tenían los
estudios de la mujer. De hecho, no es una coincidencia que el estudio de los hombres y de las
masculinidades fuera y siga siendo una preocupación importante de los estudios de género.
Los estudios lésbicos y gay se sumaron más tardíamente a los programas universitarios,
probablemente debido a su interés por la sexualidad, y los estudios Queer no aparecieron
hasta mediados de la década de 1990. (Lauretis, 2010).
Es así como estas posturas, aunque se diferencien en su argumentación, coinciden en
que el género no se debe determinar por la sexualidad y permite que el individuo se dena
Entes y Mentes Divergentes: un Tránsito hacia el No lugar
18
VOLUMEN VII/ NÚMERO 1/ AÑO 4/ ISSN 977245257580/ PÁGINAS 8-27/ RECIBIDO: 10-02-2023/ APROBADO: 01-07-2023/ www.revpropulsion.cl
a sí mismo dentro de esta ambigüedad biológica.
1.6 AMBIGÜEDAD DE GÉNERO
Ahora bien, el género puede volverse ambiguo sin cambiar ni reorientar en absoluto
la sexualidad normativa. A veces la ambigüedad de género interviene precisamente para
reprimir o desviar la práctica sexual no normativa, para de esa forma, conservar intacta la
sexualidad normativa. En consecuencia, no se puede establecer ninguna correlación, por
ejemplo, entre el travestismo o el transgénero y la práctica sexual, y la distribución de las
inclinaciones heterosexual, bisexual y homosexual no puede determinarse de manera
previsible a partir de los movimientos de simulación de un género ambiguo o distinto. Butler
(1999).
La disputa del género que propone Butler, así como las diferentes contraposiciones a las
deniciones de binarismo desde la corriente sexista y feminista en la antropología y estudios
sociales, abren a la denición y contemplación de las disidencias de género binario que
plantea una pluralidad que atiende a la diversidad en la identidad visible desde lo sexual y
no sexual a lo largo del tiempo desde la década de los 60.
1.7 TEORÍA QUEER
La teoría Queer surge a comienzos de los años 90, de la mano de la aparición de las políticas
sobre identidad Gay, reexionando acerca de las visiones estáticas sobre la orientación
sexual y género, pero también observándolas como productos de los fenómenos sociales y
culturales de la época. La palabra Queer, en el pasado, se asoció a la homosexualidad como
estigma, de lo extraño, excéntrico, raro o cuestionable, pero que paradójicamente, luego de
la estabilización del movimiento gay se convirtió en un concepto de orgullo y una palabra
de resistencia política.
Así mismo, la teoría Queer permitió la diversicación de los estudios sobre sexualidad,
ampliando el marco de análisis más allá de lo lésbico o lo homosexual, y que, a partir del
temor de la propagación del sida en los años 90, posibilitó la visibilidad de identidades
sexuales no normativas, resultando en una política de identidad de género.
Como lo arma Louro:
Lo queer sugiere un no lugar, una transición y una ambigüedad. Por lo tanto, es relevante
señalar el movimiento como una propuesta de revisión de los conceptos utilizados para las
relaciones de poder, por lo tanto, una forma de agitación y una propuesta de organización
social que no solo busca la integración y aceptación, sino una revisión completa del binario.
y modelo heterosexual, replicado e impuesto incansablemente. Por lo tanto, la intención es
desestabilizar la norma y resaltar la inestabilidad y uidez de las identidades sexuales. (2004).
En Estados Unidos, las escritoras Judith Butler, Eve Sedgwick Kosofsky, Donna Haraway
y Teresa de Lauretis tomaron los conceptos de sexo, sexualidad y género de las teorías
feministas, para practicar una des-ontologización de las políticas y de las identidades y
discutir las operaciones discursivas que construyen la normalidad sexual en la cultura
Revista ProPulsión. Interdisciplina en Ciencias Sociales y Humanidades
19
VOLUMEN VII/ NÚMERO 1/ AÑO 4/ ISSN 977245257580/ PÁGINAS 8-27/ RECIBIDO: 10-02-2023/ APROBADO: 01-07-2023/ www.revpropulsion.cl
disciplinadora contemporánea, (en la medida en que se obliga a los cuerpos a ser coherentes
con los estereotipos y status quo que postula la realidad natural únicamente de dos sexos)
para intentar otorgar legitimidad discursiva a los relatos menores (despreciados, desechados,
desperdiciados) y denir un nuevo sujeto. La idea de transformación política y social que
promueve la teoría queer, pretende denir, de nuevo, qué es la transformación deseable de
las representaciones del sujeto, no sólo la posible, en el sentido político, epistemológico y
ético de la expresión.
A mediados de los 80 Lauretis en su libro Tecnología del género plantea que el género es
una construcción sociocultural, que se logra a partir de un proceso semiótico.
Me pareció que el género era una construcción semiótica, una representación, o mejor
dicho un efecto compuesto de representaciones discursivas y visuales las cuales, siguiendo
a Foucault y Althusser, yo vi emanar de varias instituciones –la familia, la religión, el sistema
educacional, los medios, la medicina, el derecho– pero también de fuentes menos obvias: la
lengua, el arte, la literatura, el cine etc. Sin embargo, el ser una representación no lo previene
de tener efectos reales, concretos, ambos sociales y subjetivos, en la vida material de los
individuos. Por el contrario, la realidad del género consiste precisamente en los efectos de su
representación: el género se real-iza, llega a ser real, cuando esa representación se convierte
en auto-representación, cuando uno lo asume individualmente como una forma de la propia
identidad social y subjetiva. En otras palabras, el género es tanto una atribución como una
apropiación: otros me atribuyen un género y yo lo asumo como propio –o no. (1957).
Actualmente, la idea de que los individuos son de hecho constituidos como sujetos por el
género, es un concepto político de oposición radical contra leyes discriminatorias o prácticas
sociales opresivas, que involucra a todas las identidades o disidencias (gay, lesbiana, queer,
trans e inclusive, paradójicamente, la identidad de hombre heterosexual), manifestándose
en la revisión de temas que varían desde los más conservadores, tales como las relaciones
entre mujeres y hombres en el marco familiar o laboral, hasta los más transgresores, como la
re-asignación de sexo, el travestismo, y las prácticas de modicación del cuerpo: el piercing,
los tatuajes, la escaricación, el sicoculturismo, la toma de hormonas, las cirugías plásticas.
Todas son consideradas maneras de de-construir el género, de esfumar la línea entre
identidad de género y anatomía, de borrar la distinción entre lo que se solía denominar los
sexos. (Lauretis, 2015).
Entonces, si el género ya no se entiende como algo que se consolida a través de la
sexualidad normativa ¿qué es lo femenino y qué es lo masculino? Esta investigación pretende
establecer la denición de género desde las disidencias de género en donde lo femenino y lo
masculino se convierte en la herramienta política para la abolición del binarismo. Es desde la
ruptura de los interpretantes y la resignicación de los mismos que invitamos a la sociedad
a rehacerse las preguntas en torno al reconocimiento y a la extrañeza que hay en los nuevos
cuerpos.
1.8 EL GÉNERO DESDE LO POLÍTICO, EL NO LUGAR
Continuando con el análisis de esta investigación se identica como, según Rancière ,
el sujeto político parte la presencia, de la igualdad y el reconocimiento. El pueblo o demos
reconoce la diferencia pero la resuelve en el todo, el Demos es lo múltiple idéntico al todo.
Entes y Mentes Divergentes: un Tránsito hacia el No lugar
20
VOLUMEN VII/ NÚMERO 1/ AÑO 4/ ISSN 977245257580/ PÁGINAS 8-27/ RECIBIDO: 10-02-2023/ APROBADO: 01-07-2023/ www.revpropulsion.cl
La construcción de comunidad surge en la armonía del bien común de los diferentes
miembros de una sociedad. Sin embargo, también advierte que dicho equilibrio se rompe
cuando se encuentran fuerzas de conicto basadas inicialmente en la carencia de riquezas
(la propiedad) o en lo diferente o impropio (atributos), limitando el concepto central de la
virtud del pueblo llamado la Libertad.
Así, la libertad se observa como el lugar vacío o el no lugar puesto que a pesar de ser un
valor universal, es reclamado principalmente por los excluidos, reejando la fragmentación
entre sectores antagónicos, pobres y ricos, letrados o iletrados y en este caso, binarios y no
binarios.
La libertad empieza a limitarse o a institucionalizarse, convulsionando los intereses de los
individuos, exponiendo prácticas de subjetivación para asumir roles especícos o deseados
en la comunidad, juzgando, relegando o ignorando a los innombrados como aquello que
diere con lo normativo. Advierte Santoyo aludiendo a Rancière, que en la sociedad existen
fuerzas encargadas de congurar los espacios, otorgar los nombres y jar funciones para así,
garantizar la permanencia al innito de tales disposiciones, su inviolabilidad y, por supuesto,
su naturalización. (pp. 193).
Estas fuerzas determinan el ordenamiento de los cuerpos, lo que pueden ser, hacer o decir,
deniendo así, identidades y representaciones, ubicando a la política, como un contrapeso
importante en la disputa en nombre de la igualdad. El sujeto político debe emanciparse
para romper dicho ordenamiento al demostrar su condición igualitaria y reivindicatoria,
pero desde la colectividad puesto que esta identidad común está supeditada a los intereses
y aspiraciones comunes que se resisten a la asignación de espacios, nombres o prácticas
sociales determinadas por aquellas fuerzas. Así las cosas, lo no binario aparta al sujeto de
su rol y función individual en la sociedad, para llevarlo a la construcción conjunta de una
identidad crítica con los parámetros impuestos en la naturalización de un orden.
Surge entonces, la teoría de la performatividad del género como un proceso, un acto
subversivo y una herramienta política para la abolición del binarismo, ya que desde el
activismo, que en la emancipación consciente del individuo político crea suras en los
constructos sociales desde la acción performática. El acto hace que nos replanteemos
nuestras categorías básicas sobre el género, cómo se produce y reproduce. Performatividad
del género es el proceso en que la anticipación de una esencia provista de género, origina
lo que plantea como exterior a sí misma. La performatividad no es un acto único, sino una
repetición que consigue su efecto a través de su naturalización en el contexto de un cuerpo,
entendido, hasta cierto punto; como una duración temporal sostenida culturalmente:
La postura de que el género es performativo intentaba poner de maniesto que lo que
consideramos una esencia interna del género se construye a través de un conjunto sostenido
de actos (activismo), postulados por medio de la estilización del cuerpo basada en el género.
De esta forma se demuestra que lo que hemos tomado como un rasgo «interno» de nosotros
mismos es algo que anticipamos y producimos a través de ciertos actos corporales, en un
extremo, un efecto alucinatorio de gestos naturalizados. (Butler, disputa del género 1999)
En el capítulo. 3, de Disputa del género, Actos corporales subversivos, «Inscripciones
corporales, subversiones perfomativas», Butler plantea que la supercie de los cuerpos están
construidos políticamente como una estrategia para desnaturalizar y otorgar un signicado
nuevo a las categorías corporales, por medio de un conjunto de actos performativos de
Revista ProPulsión. Interdisciplina en Ciencias Sociales y Humanidades
21
VOLUMEN VII/ NÚMERO 1/ AÑO 4/ ISSN 977245257580/ PÁGINAS 8-27/ RECIBIDO: 10-02-2023/ APROBADO: 01-07-2023/ www.revpropulsion.cl
género que tergiversan las categorías del cuerpo, el sexo, el género y la sexualidad, y que
hacen que éstas adquieran nuevos signicados y se multipliquen subversivamente más allá
del marco binario.
Es así como los cuerpos fueron los primeros espacios a colonizar para crear actos
subversivos y políticos como resistencia a ser excluidos del contexto social, político o
económico de una sociedad, sin embargo es pertinente reconocer en nuestro entorno
local, las otras conguraciones estéticas, artísticas y poéticas conllevan a la reexión política
del género, y por ello en esta investigación se han revisado expresiones como el grati, las
pegatinas o los carteles, vistas como expresividades subversivas, críticas y liberadoras.
El ejercicio del vandal, como línea de acción fundamental del grati en sus inicios, si
bien posibilita una serie de redistribuciones e interacciones sociales potentes sobre todo
en las zonas más desprotegidas de las ciudades, contribuye, también, a sembrar en el
entendimiento colectivo la idea del vandalismo como característica intrínseca del ejercicio
de los grateros. (Restrepo Tirado, 2019). Pero detrás de muchas de estas expresiones de
arte urbano se encuentran una construcción proyectiva, consciente, creada por individuos
o colectivos donde se observan posturas políticas que hibridan con reexiones profundas y
grácas excepcionales para el disfrute y debate de la comunidad.
En Bogotá, la calle dejó de ser un escenario regulado con simbología que atiende solo
a la comunicación de normas y usos sociales del espacio público para una convivencia
cívica, para emerger como el Ágora moderno, el arte urbano aparece en expresiones como
el grati, boombing, stencil, lettering, pegatinas, carteles o fanzines como una herramienta
para interpelar nuestro presente, cuestionarlo y surar aquellas formas de entendimiento
desde el statu quo, valores e ideas que se han perpetuado con el pasar del tiempo en los
imaginarios colectivos.
Por ejemplo, la función social del grafti, como práctica que ha descontextualizado el
arte de un espacio normativo y ha expuesto la interacción de los individuos con la obra
en el espacio público, este paradigma confrontan día a día en las calles de la ciudad los
conceptos: de espacio como contexto, de lo público como espacio de expresión y la relación
espectador-obra en el acto perceptual; reformulando no solo el signicado del arte sino
también la idea de territorio, los procesos de construcción y reconocimiento de imaginarios
colectivos e identidad.
Este debate que inició en los años 80, y ha sido abordado desde entonces con una mirada
menos restrictiva por medio de una apropiación del espacio desde lo cultural y contemplado
ahora en las políticas públicas de la ciudad, entiende hoy que el grati es un ejercicio
meditado entorno a la construcción y gestión de la identidad subjetiva y colectiva dentro
de las ciudades y que, dichos ejercicios conguran una reconciliación y un entendimiento
particular de nuestros territorios y de la identidad.
Prácticas como el grati, entonces, se convierten en herramientas de transformación
social y política por medio de la modicación del entorno que contribuyen a desmantelar
imaginarios y estereotipos fundados en el desconocimiento, para abrirle paso a la inclusión
y el respeto por la diferencia.
Entes y Mentes Divergentes: un Tránsito hacia el No lugar
22
VOLUMEN VII/ NÚMERO 1/ AÑO 4/ ISSN 977245257580/ PÁGINAS 8-27/ RECIBIDO: 10-02-2023/ APROBADO: 01-07-2023/ www.revpropulsion.cl
©Álvaro Rubiano, 2022
Es así como desde hace varios años, las nuevas regulaciones del espacio público y las
convocatorias del Distrito Capital de Bogotá, no solo promueven sino que regulan las
temáticas visuales y conceptuales con las cuales las paredes de la ciudad se visten. Dando
espacios a la diversidad e invitando a los artistas urbanos a crear obras con carácter de género,
convocatorias que invitan a crear desde el feminismo, la inclusión y los derechos LGTB+.
©Álvaro Rubiano, 2022
Estas prácticas artísticas también fueron apropiadas por la comunidad LGTB+ de manera
independiente en distintas localidades de la ciudad, como un medio de visibilización y
búsqueda de normalización, por medio de la creación y encargo de gratis en los muros
alrededor de centros comunitarios y zonas de interacción LGTB+. Creando así nuevas fronteras
Revista ProPulsión. Interdisciplina en Ciencias Sociales y Humanidades
23
VOLUMEN VII/ NÚMERO 1/ AÑO 4/ ISSN 977245257580/ PÁGINAS 8-27/ RECIBIDO: 10-02-2023/ APROBADO: 01-07-2023/ www.revpropulsion.cl
y actos artísticos de carácter políticos que van desde las pintadas en las que convocan a la
comunidad a tomarse el espacio público alrededor del muro, hasta la creación de murales
con consignas que exigen tolerancia, la seguridad y reconocimiento de su derecho a habitar
esos lugares.
2. LO ESTÉTICO
Butler siguiendo la teoría Queer de Lauretis, plantea un par de situaciones que hoy por
hoy cada vez son más comunes en nuestra cotidianidad. Cuando vemos a un hombre vestido
de mujer o a una mujer vestida de hombre, tomamos el primer concepto de cada una de
esas percepciones como la categoría para denir el género; Butler lo llama la realidad del
género, arma que el género que se introduce mediante el símil, no tiene realidad y es una
gura ilusoria.
Cuando estamos frente a la presencia de un travesti, entendido como una realidad
desde el retórico del símil en la que una realidad aparente se vincula a una irrealidad, y
creyendo saber cuál es la realidad, tomamos la segunda apariencia del género como un
mero articio, juego o falsedad. Creemos saber cuál es la anatomía de la persona o a veces
no, pues no hemos caído en cuenta en la variación que hay anatómicamente del travesti y la
inferimos de la vestimenta de dicha persona. Todas estas percepciones se basan en una serie
de inferencias culturales, algunas de las cuales son bastante incorrectas. Si cambiamos el
ejemplo del travestismo por el de la transexualidad, entonces la anatomía ya no será nuestro
referente estable para el juicio sino partiremos de la ropa que viste y articula el cuerpo. Es
así como El instante en que nuestras percepciones culturales habituales fallan, cuando no
conseguimos interpretar con seguridad el cuerpo que estamos viendo, es justamente el
momento en el que ya no estamos seguros de que el cuerpo observado sea de un hombre o
de una mujer. La vacilación misma entre las categorías constituye la experiencia del cuerpo
en cuestión. (Butler, 1999).
Butler arma que cuando las categorías de percepción se ponen en tela de juicio,
también se pone en duda la realidad del género, los límites que separan lo real de lo irreal se
desdibujan, produciendo el cambio de signicado o resignicación del referente (u objeto)
desde el signicante (o interpretamen).
2.1 SEMIOLOGÍA DE GÉNERO
A partir del siglo XX la revolución de género permite entenderlo como algo diferente al
sexo biológico y la sexualidad, constituyéndose como un importante elemento identitario,
que es dinámico y puede reconstruirse según el tiempo, el lugar y la cultura. El género
entendido como signo, es dinámico y en constante construcción. La estructura de la semiótica
peirceana, en tríada, tanto categórica como estructural para el análisis del signo —signicado
(signo), signicante (interpretamen) y referente (objeto) es adecuada para entender el
género como signo y como manifestaciones del género como expresión humana.
Ya que el género es performativo el proceso de semiosis se da en la performatividad
o representación, puesto que hace que el género manieste diversas dimensiones en las
Entes y Mentes Divergentes: un Tránsito hacia el No lugar
24
VOLUMEN VII/ NÚMERO 1/ AÑO 4/ ISSN 977245257580/ PÁGINAS 8-27/ RECIBIDO: 10-02-2023/ APROBADO: 01-07-2023/ www.revpropulsion.cl
acciones humanas y es capaz de dar una identidad por correspondencia con el sujeto. Según
(Lauretis, 2015) la realidad del género consiste en el efecto de su representación, en la cual
dene que el género es tanto una atribución como una apropiación. Podemos volver a la idea
del género como una construcción semiótica, un efecto compuesto de representaciones
discursivas y visuales.
Como lo evidencia Butler en el ejemplo citado sobre la reacción frente a la presencia
de un travesti, para Lauretis la realidad del género llega a ser real en los sujetos cuando
este se asume como una forma propia de identidad social. (Cfr. Laureti s, 2015). Por esta
razón la estructura epistemológica de Peirce es adecuada para entender la revolución de
género. Es decir, con la estructura lógica del descubrimiento cognitivo del signo a partir de
la continuidad de la Teoría de las categorías Universales del Ser, Pierce, parte de la Lógica de
Relaciones, de Aristóteles y Hegel, de donde toma los conceptos de mónada, díada y tríada
para explicar la relación tríadica como constitutiva del ser.
En esta lógica o como la llamarán luego, fenomenología, la mónada corresponde a la
Primeridad entendida como mismisidad o semejanza (in itself); la díada corresponde
a la Segundidad como lo relativo a otro o relación dinámica; y la tríada corresponde a la
Terceridad como combinación o representación.
Los conceptos de los modos de ser primero, segundo o tercero, no responde a una serie
ordinal; se trata del reconocimiento del carácter propio de cada modo de ser en relación con
los otros modos. Esta concepción lógica supone que, la díada (Segundidad) necesariamente
implica la mónada (Primeridad) y que la tríada (Terceridad) necesariamente engloba la
díada y la mónada, entendiendo siempre su carácter independiente. Para entender esto,
su independencia y al mismo tiempo su relación entre categorías, se analiza a partir de
acercarse desde la lógica a cada categoría con diferentes maneras de observar: abstracción,
precisión y distinción.
Pero debemos entender cada una de las categorías a profundidad para aprender a verlas
desde la lógica de cada una según Peirce; La Primeridad es la posibilidad cualitativa, la
mónada, lo no relativo, lo no dependiente, el ser en sí mismo. La Segundidad o el hecho
existente, la díada, lo relativo a otro, lo dependiente, lo dual en oposición. Y la Terceridad, es
el signo, la tríada o políada, las relaciones plurales, la composición o combinación.
Es así como la semiótica de Peirce transita también dentro de una tríada con la que
construye la Teoría del signo, basada en las categorías fenomenológicas de la Teoría del Ser.
Para Peirce Un signo o representamen es algo que está para alguien en lugar de algo en
algún respecto, (Peirce, 1998). Es decir, es Peirce quien propone la lógica del descubrimiento
cognitivo del signo en el proceso de semiosis. Así, la imagen visual, permite el develamiento
de conocimientos, emociones, o cualquier otro referente que deseemos analizar, siendo, en
este caso, el concepto género no sólo un signo sino, también un posible interpretante o un
objeto de la semiosis misma.
Cuando Peirce arma que el hombre es un signo (Peirce, CP 5.314), maniesta que este
no solo es producto de otros signos que lo anteceden, sino también generador de nuevos
signos, al consolidarse como el interpretante de una porción de realidad. Un ejemplo de
lo anterior podría ser que, en nuestros tiempos, el ser humano maniesta la revolución de
género a través de ciertos símbolos.
Revista ProPulsión. Interdisciplina en Ciencias Sociales y Humanidades
25
VOLUMEN VII/ NÚMERO 1/ AÑO 4/ ISSN 977245257580/ PÁGINAS 8-27/ RECIBIDO: 10-02-2023/ APROBADO: 01-07-2023/ www.revpropulsion.cl
3. LO POÉTICO
LA ESENCIA DEL SER, ENTE Y GÉNERO
En este orden de ideas, la investigación identica que así como los dilemas y reexiones
acerca del no binarismo y su experiencia uida buscan la base fundamental de su devenir
como sujetos, su espacio de presencia, los griegos de igual manera exploraban los fenómenos
que determinaban el origen y la causa de lo existente. Desde Sócrates, se cuestionaba por
la esencia del ser más allá de su propiedad cambiante o sensible, destacando la idea de
entendimiento común desde la percepción de aquello que existe y se nombra. Para ello,
cada fenómeno que pueda denirse por su nombre tiene una identidad, visto como el
fundamento del ente cuando se medita sobre él. (Porto, 2010). El ente da origen al existir,
algo que tiene presencia en el mundo real.
Según Gianneschi, la identidad y el ente comienzan procesos de diversicación en la
asignación de género propuesta por Aristóteles, abordando un horizonte losóco para
denir las categorías -que aun siendo heterogéneas-, promueven la inclusión de lo idéntico,
lo diverso y lo contrario. En cuanto al género, la diferencia (diaphorá), como un tipo de
diversidad (heterótes), sólo se observa en aquellos entes que no tienen materia común,
observando que la diversidad conlleva heterogeneidad, sin prescindir de su esencia universal.
Así las cosas, el género desde la losofía plantea una denición de aquello que es, que existe y
tiene identidad en tanto es reconocido, pero que a pesar de presentar diferentes cualidades
o formas, su materia o alma es una misma naturaleza común (Gianneschi, 2011).
A partir de este concepto universalizador, donde se busca la respuesta a la esencia del
ser (ente), surge un nuevo cuestionamiento sobre el sentido del ser (identidad), proceso
dinámico que plantea una intención de reconocimiento y presencialidad que en palabras
de Platón, se denía con respecto al otro, marcando su diferencia dentro del término de
la similitud: Ahora cada uno de ellos es diferente de los otros dos, pero él es él mismo a él
mismo lo mismo, derivando que en toda la historia del pensamiento occidental, la identidad
se presenta con el carácter de unidad, (Heidegger, 1983).
De la misma forma, aunque la identidad surge desde concepciones comunes, emergen
nuevos términos que repercuten en las fronteras de su ámbito cultural, en donde diferentes
poblaciones se desmarcan de las referencias instituidas y del ente colectivo, diversicando
las formas de comprender el mundo, pluralizando las subjetividades y agenciando diferentes
maneras de expresarlo, desde su lenguaje, su discurso, o en su corporeidad, siendo esta última
debatida por las innumerables nociones de género y que condicionadas a lo biológico, han
abierto debates y reexiones sobre su carácter constitutivo y que desde lo cultural conlleva
el surgimiento de una identidad y es su cuerpo la herramienta expresiva para evidenciarlo.
Esta identidad también encuentra en el discurso oral estereotipos que se convierten en
oportunidades, caminos de reconocimiento para la diversidad, visibilizando procesos de
exploración y tránsito en los cuerpos, las mentes y los deseos, divergentes a lo femenino
o masculino, calicativos tales como maricas maricones o locas, -ampliamente conocidos
para referir a la población no binaria-, se naturalizan en el lenguaje en algunos espacios,
generando exclusión y discriminación y en otros son espacios, como en el caso de Colombia
son normalizadas acepciones para connotar amistad y vínculo.
Entes y Mentes Divergentes: un Tránsito hacia el No lugar
26
VOLUMEN VII/ NÚMERO 1/ AÑO 4/ ISSN 977245257580/ PÁGINAS 8-27/ RECIBIDO: 10-02-2023/ APROBADO: 01-07-2023/ www.revpropulsion.cl
CONCLUSIONES
A modo de conclusión podemos determinar que quizás sea la uidez del ethos colectivo
lo que permite reconstruir una nueva manera de ser y ver en este mundo, articulando
aspectos que históricamente han marcado el deber ser, desde el concepto de ente como
base fundamental de aquello que se identica, o el proceso hegemónico de la denición
binaria de las cosas o seres, en masculino o femenino. Sin embargo, la apuesta por el
reconocimiento de estos sujetos emancipados, demuestra el surgimiento de nuevos
órdenes más inclusivos e igualitarios que aunque limitados, suponen actos de resistencia y
subversión. La lucha por la inclusión y el concepto de ser visibles para luego no serlo, implica
la naturalización de la diferencia. El tránsito al no lugar, a la libertad, a la observación sin
juzgamientos pero respetuosa, de los nuevos horizontes del ser, cobija el anhelo de una
sociedad más incluyente indistintamente del rol de género como construcción o como ser
biológico, pues la discusión trasciende este debate. La libertad signicará la construcción
de nuevas y renovadas narrativas, así como escenarios de igualdad, donde la performancia,
la simbología, expresiones artísticas y la oralidad -desde el debate del lenguaje inclusivo-,
muestren un territorio de multiplicidad y movilización que trascenderá las esferas privadas
para llegar al espacio público y evidenciar así, nuevas formas de representación simbólica y
contenidos signicantes propios de análisis en esa búsqueda de entendernos y reconocernos.
REFERENCIAS
Alexander, J; Yescavage K, (2004), Bisexuality and Transgenderism: InterSEXions of The
Others.
Boyd & Richerson (1985), Culture and the evolutionary process.
Butler, J. (1999). El género en disputa, El feminismo y la subversión de la identidad, Título
original: Gender Trouble.Feminism and the Subversion of identity, Routledge, Nueva York,
Traducción de Maria Antonia Muñoz.
Butler, J. (2004). Deshacer el género, Título orígínal: Undoing Gender Publícado en ínglés,
por Routledge, Nueva York Traduccíón autorizada a partir de la edición en lengua inglesa
publicada por Routledge, parte de Taylor & Francis Group LLC.
Barthes, R. La aventura semiológica, (1985) Título original: L 'aventure sémio/ogique
Publicado en francés por Éditions du Seuil, París Traducción de Ramón Alcalde
Cepeda-Bolívar, J. P. (2017). Agenciamiento político y subjetividad política de la Red
Comunitaria Trans en Bogotá, Colombia. Jangwa Pana, 16(2), 169–178.https://doi.
org/10.21676/16574923.2128
De Lauretis, T. (1957), Technologies of Gender. Indiana Universiy Press.
De Lauretis, T. (2010). Teoría queer. Sexualidades lesbiana y gay, traducción de Mauricio
Sáenz Ramírez. En: List Reyes, Mauricio y Teutle López, Alberto (Coords.). Florilegio de
deseos: Nuevos enfoques, estudios y escenarios de la disidencia sexual y genérica.
México: Eón.
Gianneschi, H. (2011) Algunas consideraciones sobre la tesis aristotélica ‘el ente no es un
género’. En: Philosophia, No. 71, p. 111-130. https://bdigital.uncu.edu.ar/4618.
Revista ProPulsión. Interdisciplina en Ciencias Sociales y Humanidades
27
VOLUMEN VII/ NÚMERO 1/ AÑO 4/ ISSN 977245257580/ PÁGINAS 8-27/ RECIBIDO: 10-02-2023/ APROBADO: 01-07-2023/ www.revpropulsion.cl
Heidegger M (1983). El principio de identidad, unirioja.es, https://dialnet.unirioja.es,
Louro, G. L. (2004). Um corpo estranho: ensaios sobre sexualidade e teoria queer. Belo
Horizonte: Autêntica Editora.
MacKinnon, C. (1989). Hacia una teoría feminista del estado. Ediciones Cátedra. Madrid,
España.
Martin Casares, A. (2008). Antropología del género. Culturas, mitos y estereotipos sexuales.
Madrid España: Ediciones Catedra Universitat de Valencia. Instituto de la Mujer.
Ministerio de Educación Nacional de Colombia, (2020). Enfoque e identidades de género
los lineamientos política de educación superior inclusiva.https://www.mineducacion.gov.
co/1759/articles-357277_recurso_3.pdf
Olivos S. L. (2002). Sujeto de la política, sujeto de la igualdad. A propósito de Rancière. Revista
Mexicana de Ciencias Políticas y Sociales, vol. XLV, núm. 184, enero-abril, pp. 189-201.
ONU Mujeres, (2019). Estrategia para Todo el Sistema sobre la Paridad de Género, https://
www.un.org/es/gender-inclusivelanguage/assets/pdf/Estrategia_Sistema_Paridad_
Genero.pdf
OSAGI, Gender Mainstreaming-Concepts and denitions).https://www.un.org/womenwatch/
osagi/conceptsandenitions.htm
Pérez Porto, J., Gardey, A. (2010). Ente - Qué es, denición, historia y en el lenguaje coloquial.
https://denicion.de/ente/
Presentes Agencia, (17 de mayo de 2020). Qué signica la sigla LGBTIQ.
Rancière, J. (1996), El desencuentro. Política y losofía, Buenos Aires, pp. 145-152.
Serrano, H. et al (2011). Códigos visuales de género y conguraciones sexuales evidenciadas
en la fotografía. Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales, Niñez y Juventud, Vol. 9 no.
2 jul-dic. Manizales.
Sierra, González. Á. (2008). Una aproximación a la teoría queer: el debate sobre la libertad y
la ciudadanía, https://www.semanticscholar.org
UN Women, OSAGI. Gender Mainstreaming - Concepts and denitions ( 2001) https://www.
un.org/, 2001/osagi/conceptsandenitions.htm