84
Luchas estudiantiles con nes contrapuestos:
Venezuela y Chile
Student struggles with conicting ends: Venezuela and Chile
MG. VERÓNICA ALIAGA PRIETO
Universidad de Atacama, Copiapó, Chile (veronica.aliaga@uda.cl)(https://orcid.org/0000-0002-
6573-7877)
DR. ROBERTO LÓPEZ SÁNCHEZ
Universidad de Zulia, Maracaibo, Venezuela(cruzcarrillo2001@gmail.com)(https://orcid.
org/0000-0002-4755-257X)
RESUMEN:
El trabajo realiza un análisis comparativo entre los movimientos
estudiantiles recientes de Chile y de Venezuela, desde una
metodología hermenéutica analógica. Especícamente se estudian
las protestas estudiantiles chilenas de 2011 y las de Venezuela en 2014.
Se consideran los antecedentes históricos de las luchas estudiantiles
y educativas en ambos países, y el contexto especíco en que se
desarrollaron los movimientos objeto del análisis. Se consideran los
programas de lucha enarbolados por ambos movimientos, así como
sus estrategias y mecanismos de intervención social. Se concluye
que los programas que motivaron las luchas estudiantiles en uno
y otro país son abiertamente contrapuestos y perseguían objetivos
totalmente contradictorios. Mientras la protesta venezolana se
orientaba a fortalecer fuerzas políticas que deenden un modelo
económico neoliberal (en el cual va incluida la privatización de
la educación pública), la protesta chilena exigía precisamente
conquistar la gratuidad y el libre acceso, acabando con el lucro
en la educación, lo que implicaba la derrota de los sectores que
deenden al neoliberalismo.
ABSTRACT:
The work carries out a comparative analysis between the recent
student movements in Chile and Venezuela, from an analogical
hermeneutic methodology. Specically, the Chilean student protests
of 2011 and those of Venezuela in 2014 are studied. The historical
background of the student and educational struggles in both
VOLUMEN II/ NÚMERO 2/ AÑO 1/ ISSN 977245257580
PÁGINAS 84-98/ RECIBIDO: 25-11-2020/ APROBADO: 06-01-2022
DOI: https://doi.org/10.53645/revprop.v2i2.87
www.revpropulsion.cl
Revista ProPulsión. Interdisciplina en Ciencias Sociales y Humanidades
VOLUMEN II/ NÚMERO 2/ AÑO 1/ ISSN 977245257580/ PÁGINAS 84-98/ RECIBIDO: 25-11-2020/ APROBADO: 06-01-2022/ www.revpropulsion.cl
85
Revista ProPulsión. Interdisciplina en Ciencias Sociales y Humanidades
countries is considered, as well as the specic context in which the movements
object of the analysis developed. The ght programs raised by both movements
are considered, as well as their strategies and mechanisms of social intervention.
It is concluded that the programs that motivated the student struggles in both
countries are openly opposed and pursued totally contradictory objectives.
While the Venezuelan protest was aimed at strengthening political forces that
defend a neoliberal economic model (which includes the privatization of public
education), the Chilean protest precisely demanded the achievement of free
and free access, putting an end to prot in education, which implied the defeat
of the sectors that defend neoliberalism.
PALABRAS CLAVE / KEYWORDS
Lucha estudiantil, educación, gratuidad, neoliberalismo, privatización, política. /
student struggle, education, gratuity, neoliberalism, privatization, politics.
1. INTRODUCCIÓN
En febrero-marzo de 2014 se desarrolló en Venezuela una oleada de protestas callejeras
orientadas por fuerzas políticas opositoras a la denominada “Revolución Bolivariana” y al
gobierno de Nicolás Maduro, que se han conocido como “Guarimbas1”.
La Guarimba de 2014 en Venezuela no llegó a presentar un programa de reivindicaciones
sociales como tal. A pesar de ser una protesta fundamentalmente estudiantil y juvenil, no
existió un “pliego reivindicativo” que la motivara. Su justicación se desarrolló siempre en
torno a los argumentos de “La Salida2 , referidos a acabar con el gobierno bolivariano, a
modicar el programa económico “socialista”, peticiones que tampoco llegaron a concretarse
públicamente, salvo declaraciones puntuales en las mismas barricadas. Por ejemplo, no
llegó a plantearse una exigencia como la renuncia del Presidente Maduro, como objetivo de
las protestas. Particularmente no existió un pliego de peticiones estudiantiles ni juveniles.
A pesar de que los líderes de las protestas eran casi en su totalidad activistas del sector
estudiantil, en su discurso no existió reexión ni petición alguna que tuviera que ver con su
realidad académica cotidiana.
1  Provea, organización independiente de derechos humanos, conocida por su oposición al gobierno bolivariano,
en su informe sobre las protestas de 2014 en Venezuela, utiliza la palabra “guarimba” para determinar la forma de
lucha caracterizada por el uso de barricadas. (Informa Final de Provea, 2014, en línea)
2  En el marco de una estrategia política denominada “La Salida”, algunos partidos que venían integrando la
Mesa de Unidad Democrática (MUD) se distanciaron de ella y se involucraron en una lucha semi-insurreccional
que generó más de 40 fallecidos en distintas ciudades y que alteró la paz ciudadana durante más de dos meses.
El principal de esos partidos fue Voluntad Popular, dirigido por Leopoldo López. Su objetivo explícito era sacar del
poder a Nicolás Maduro y reformular radicalmente el programa político y económico de la denominada “revolución
bolivariana”.
VOLUMEN II/ NÚMERO 2/ AÑO 1/ ISSN 977245257580/ PÁGINAS 84-98/ RECIBIDO: 25-11-2020/ APROBADO: 06-01-2022/ www.revpropulsion.cl
86
Luchas estudiantiles con nes contrapuestos: Venezuela y Chile
En sentido estricto, La Guarimba, como movimiento juvenil y principalmente estudiantil,
debería ser considerado como de carácter regresivo. Su triunfo implicaría la pérdida de
derechos sociales para el estudiantado venezolano, que tiene actualmente libre acceso a
una educación superior gratuita y cuya población universitaria se había cuadruplicado en 15
años de “revolución bolivariana”. El modelo neoliberal defendido por los promotores de La
Guarimba acabaría con este sistema de educación pública, lo privatizaría, y colocaría a los
estudiantes en una situación similar a la que origina las grandes protestas de los estudiantes
chilenos que a partir del año 2011 y siguientes han exigido la gratuidad de la educación.
El movimiento estudiantil chileno de 2011 y 2012 se constituyó en el primer gran
movimiento de masas desde el golpe de Estado de 1973. Inició en abril de 2011 y tuvo una
intensidad máxima entre los meses de junio y noviembre de ese año. Se alzó en contra del
sistema educacional imperante en Chile, reclamando una educación gratuita para todos,
de calidad, que acabe con el lucro. Destacó por su magnitud y duración, su capacidad para
poner en jaque al Gobierno durante meses, y el respaldo que recibió de la sociedad chilena.
Con el presente trabajo se realiza un análisis comparativo de ambos movimientos
estudiantiles latinoamericanos, a manera de contrastar las profundas diferencias existentes
a pesar de ocurrir casi simultáneamente.
2. EL MOVIMIENTO ESTUDIANTIL VENEZOLANO EN EL
PERÍODO RECIENTE
La democracia representativa se consolidó en Venezuela a partir de 1958. El proceso
de transición iniciado desde 19363, y profundizado desde 19454, fue truncado por el golpe
militar del 24 de noviembre de 1948 y el subsiguiente decenio dictatorial5. A partir de 1958,
renacieron las aspiraciones de cambio social que anidaban en gruesos sectores populares, y
que de alguna forma eran interpretadas por los principales partidos y fuerzas políticas.
Entre 1958 y 1998 se desarrolló en Venezuela un sistema político democrático
representativo encabezado por un bipartidismo (Acción Democrática, socialdemócrata, y
COPEI, socialcristiano, se repartieron los períodos de gobierno en esos 40 años).
Durante el período democrático, la estructura económica continuó dependiendo de la
3  Luego de la muerte del dictador Juan Vicente Gómez, ocurrida el 17 de diciembre de 1935, los gobiernos
de Eleazar López Contreras (1935-1941) e Isaías Medina Angarita (1941-1945), que provenían del mismo grupo
dirigente gomecista, iniciaron un proceso de apertura política “controlada”, permitiendo la legalización de partidos
políticos y sindicatos.
4  El 18 de octubre de 1945 el partido Acción Democrática llegó al poder mediante un golpe militar que derrocó
al Presidente Isaías Medina Angarita. A pesar de llegar al poder por mecanismos de facto, los adecos convocaron
a una Asamblea Constituyente y procedieron a realizar elecciones libres y democráticas en donde por primera vez
todos los venezolanos pudieron votar para elegir al Presidente de la República.
5  Entre 1948 y 1958 los gobiernos que se sucedieron fueron ejercidos directamente por militares, o estuvieron
bajo la tutela de las Fuerzas Armadas. En este último caso se considera la presidencia de Germán Suárez Flamerich
(1950-1952). En el primer caso se ubica la Junta Militar presidida por Carlos Delgado Chalbaud (1948-1950), y la
presidencia de Marcos Pérez Jiménez (1952-1958).
Revista ProPulsión. Interdisciplina en Ciencias Sociales y Humanidades
VOLUMEN II/ NÚMERO 2/ AÑO 1/ ISSN 977245257580/ PÁGINAS 84-98/ RECIBIDO: 25-11-2020/ APROBADO: 06-01-2022/ www.revpropulsion.cl
87
Revista ProPulsión. Interdisciplina en Ciencias Sociales y Humanidades
renta petrolera, y los planes desarrollistas inspirados en la política de industrialización vía
sustitución de importaciones, no pasaron de ser buenos deseos que nunca se cristalizaron,
como se pudo comprobar amargamente a comienzos de la década de los 80, con el
estallido de la crisis que se desencadenó el viernes negro de febrero de 1983. Los lazos de la
dependencia se prolongaron y se fortalecieron, gracias a la penetración de las compañías
multinacionales y al carácter puramente declarativo de las medidas nacionalistas formuladas
por los gobiernos que se sucedieron.
Los partidos políticos alcanzaron a partir del 58 el máximo poder en la sociedad venezolana.
De ser los representantes de las aspiraciones populares, se convirtieron progresivamente en
los usurpadores de la soberanía popular. El clientelismo y la corrupción administrativa se
enraizaron poco a poco dentro de las instituciones y los partidos.
El Pacto de Punto Fijo6, que en 1958 había delineado el rumbo de un sistema democrático
liberal alineado con los Estados Unidos y que excluía a los comunistas, junto a la hábil
estrategia política de Rómulo Betancourt, condujo a las fuerzas de izquierda a la equivocada
estrategia de la lucha armada7. Los gobiernos de Betancourt y Leoni les propinaron a los
insurgentes una contundente derrota política y militar. El fracaso de la izquierda permitió la
consolidación de un régimen bipartidista en el cual Acción Democrática y COPEI comenzaron
a turnarse en el ejercicio del poder.
Los movimientos estudiantiles de los años 20, 30, 40 y 50 fueron determinantes
en el proceso político posterior de la nación; de las las universitarias surgieron
prácticamente todos los partidos y líderes políticos que condujeron al país en el
período democrático y sus etapas previas. En Venezuela la clase media urbana ha
sido, a lo largo del siglo XX, la clase revolucionaria por excelencia (López, 1999, p.
208).
Venezuela es un buen ejemplo del desarrollo desigual de las sociedades capitalistas;
existió una ausencia notoria de una clase obrera numerosa, y gracias al rentismo generado
por el petróleo, surgió una amplia clase media, la cual se rebeló políticamente a partir de
1928.
El movimiento estudiantil venezolano, que de manera general constituyó el grupo social
más activo del siglo XX, y que había dado origen a los partidos políticos y a los programas
que dinamizaron los cambios modernizantes de mediados de siglo9, se convirtió luego en el
principal cuestionador de los vicios del régimen democrático iniciado en 1958.
Los movimientos estudiantiles, entre 1958 y 1989, fueron el grupo social más beligerante
(López, Monzant y González, 2000, p. 83); en esta circunstancia incidió también el control
hegemónico que Acción Democrática ejercía sobre las organizaciones sindicales obreras,
6  Firmado entre los partidos Acción Democrática (AD), Comité de Organización Política Electoral Independiente
(COPEI) y Unión Republicana Democrática (URD).
7  Los partidos que desarrollaron la lucha armada fueron el Partido Comunista de Venezuela (PCV) y el Movimiento
de Izquierda Revolucionaria (MIR).
8  Una versión más amplia fue publicada en López (2007).
9  La llamada generación estudiantil del año 1928 fue el núcleo principal del cual surgieron posteriormente los
partidos Acción Democrática, Unión Republicana Democrática y el Partido Comunista de Venezuela.
VOLUMEN II/ NÚMERO 2/ AÑO 1/ ISSN 977245257580/ PÁGINAS 84-98/ RECIBIDO: 25-11-2020/ APROBADO: 06-01-2022/ www.revpropulsion.cl
88
Luchas estudiantiles con nes contrapuestos: Venezuela y Chile
a las cuales condujo en una política de conciliación de clases y “paz social”. La lucha social
de los primeros treinta años de la democracia puntojista estuvo signada por la protesta
estudiantil. Incluso las organizaciones de izquierda, que se autodenominaban “partido de la
clase obrera”, estaban constituidas casi en su totalidad por activistas provenientes del medio
estudiantil universitario, como lo ha demostrado Luis Beltrán Acosta (1984, p. 23).
Los estudiantes insurgieron, tanto en los 60 como en los 80, contra las estructuras
fosilizadas de los partidos, los gremios y las instituciones (incluida la propia universidad).
Su discurso y su práctica tuvo un contenido irreverente, y en muchos casos, subversivo. El
escenario principal del movimiento estudiantil fue la calle y no el parlamento o alguna otra
institución.
La lucha del movimiento estudiantil a lo largo de los años 60 perseguía colocar a la
universidad al servicio del proceso de revolución social que desde las instituciones superiores
se promovía en muchas partes del mundo. El movimiento de renovación universitaria
iniciado en 1969 fue la culminación de todo un período de gestación en el que se fueron
consolidando las ideas que propugnaban una reforma universitaria en sentido progresista, las
cuales perseguían que las universidades se democratizaran profundamente, para favorecer
a partir de allí cambios institucionales que trastocaran el papel reproductor del sistema de
dominación neocolonial que hasta ese momento habían tenido.
La intervención militar en la UCV y los allanamientos parciales del resto de universidades
condujeron a nes de 1970 al hundimiento del movimiento de renovación universitaria. Sus
profundos cuestionamientos a la estructura universitaria y al papel que las instituciones tenían
como reproductoras del orden dominante, fueron sustituidos por la más elemental defensa
de lo que ya existía, es decir, de la autonomía, ante la arremetida represiva gubernamental
que buscaba no sólo descabezar al movimiento renovador sino imponer una reforma
universitaria acorde a los planes desarrollistas que la burguesía criolla implementaba de
común acuerdo con el capital multinacional.
El resultado nal de la renovación fue una universidad más mediatizada aún por las
fuerzas del orden. La intervención y allanamiento militar a la UCV inició un proceso de
descomposición del movimiento estudiantil, que sólo vino a revitalizarse en 1987, cuando
los partidos políticos (tanto de izquierda como de derecha) perdieron el control de las
organizaciones estudiantiles a manos de los grupos “antipartido” (López, 1998, p. 133).
La lucha estudiantil de nales de los años 80 impactó considerablemente en la
sociedad venezolana. De manera sorpresiva, cuando los analistas y teóricos hablaban de
la “domesticación” del estudiantado, surgió un movimiento social opuesto a las estructuras
tradicionales de participación política, enfrentado a los partidos políticos y a las instituciones,
que implantó en Venezuela una serie de propuestas de transformación que servirían para
alimentar la insurgencia militar de 1992 y los cambios políticos generados a partir del triunfo
electoral de Hugo Chávez en 1998.
Fue en las universidades en dónde por primera vez comenzaron a ser derrotadas
masivamente las fuerzas del bipartidismo adeco-copeyano, y dónde a la vez se cuestionaban
los vicios y corruptelas del sistema político. En las acciones estudiantiles de 1987 y 1988 se
estableció una conexión entre el discurso político antisistema que se había forjado en las
universidades a comienzos de la década (y que indudablemente recogía muchos elementos
de la oposición revolucionaria de los años 60 y 70, aunque agregaba otros nuevos como las
Revista ProPulsión. Interdisciplina en Ciencias Sociales y Humanidades
VOLUMEN II/ NÚMERO 2/ AÑO 1/ ISSN 977245257580/ PÁGINAS 84-98/ RECIBIDO: 25-11-2020/ APROBADO: 06-01-2022/ www.revpropulsion.cl
89
Revista ProPulsión. Interdisciplina en Ciencias Sociales y Humanidades
tesis antipartido y la confrontación al neoliberalismo), las acciones masivas de calle y los
triunfos políticos concretos que los estudiantes alcanzaron en esos años.
Tanto la huelga de hambre nacional realizada por los universitarios en 1987, que derrotó
al Gobierno al conseguir por primera vez en la historia de la democracia que un movimiento
de masas conquistara la libertad de presos políticos, como la huelga universitaria de 1988,
la cual triunfó luego de masivas acciones de protesta que incluyeron simultáneas tomas
de embajadas en la ciudad de Caracas y la realización de otra huelga de hambre nacional
por los universitarios, demostraron a la población venezolana que era posible derrotar al
bipartidismo, aún en situaciones extremas como las planteadas. La acción de los movimientos
estudiantiles de una u otra forma dignicó las protestas callejeras violentas, al mismo tiempo
que instauraba con su ejemplo prácticas organizativas que cuestionaban al modo de hacer
política del puntojismo10.
En 1987 arrancó un proceso que conduciría directamente al levantamiento popular del
27 y 28 de febrero de 1989 y a los alzamientos militares de 1992, y que en ese proceso los
movimientos estudiantiles eran los principales protagonistas. Los movimientos estudiantiles
de 1987 y 1988 señalaron con su ejemplo y con su discurso el camino que tomaría
posteriormente la crisis del sistema político nacido en 1958. Las masivas acciones de protesta
y saqueo realizadas en febrero del 89 por la población de Caracas y ciudades cercanas
tuvieron sus antecedentes en la enorme violencia de las protestas estudiantiles de los dos
años anteriores. Cuando el pueblo caraqueño se lanzó al saqueo, esa acción ya había sido
legitimada en la conciencia popular por los estudiantes que iniciaron esas prácticas durante
las manifestaciones del 87-88.
Cuando insurgen los militares el 4 de febrero del 92, el discurso que proclaman es el
mismo que los movimientos estudiantiles habían enarbolado desde comienzos de los 80
para enfrentar al sistema puntojista. La habilidad del teniente coronel Hugo Chávez Frías
estuvo en apropiarse de ese discurso, más no en darle continuidad organizativa y política al
movimiento social que había legitimado su levantamiento a los ojos del pueblo. El chavismo
sacó de circulación a las organizaciones estudiantiles y populares que habían encabezado
la protesta social previa al 4 de febrero11. Su visión burocrática y mesiánica de la “revolución”
no dejaba espacio para el protagonismo popular y la horizontalidad organizativa de los
movimientos estudiantiles.
La progresiva burocratización del chavismo en el poder generó a partir de 2007
movimientos de protesta estudiantil que enarbolaron programas reivindicados por las fuerzas
políticas de derecha. Así cuando Chávez no le renovó la concesión al canal de televisión RCTV
(Radio Caracas) los estudiantes universitarios se lanzaron a las calles en unión de los partidos
de la derecha opositora. Pero en pocos meses el movimiento amainó.
10  «Es entonces que empieza a dignicarse políticamente la espontaneidad de la acción violenta de la calle,
la reapropiación de tierras expropiadas, la reorganización horizontalizante de los pocos espacios sociales de
resistencia al sistema, el estímulo para la creación de nuevos espacios nunca abordados en tanto tales como la
comunicación, la educación, la ecología y las tecnologías alternativas, y el llamado a la reactivación de las prácticas
de ayuda mutua y autogestionarias como lugares para la viabilización de nuevos modelos societarios». (Denis,
2001, p. 61)
11  Al inicio del proceso constituyente, en 1999, el famoso “dedo de Miquilena” (Luis Miquilena, secretario general
del Movimiento Quinta República y Presidente de la Asamblea Constituyente de 1999) impidió toda posibilidad de
participación real de las organizaciones populares tanto en la elección de los candidatos a diputados como en el
funcionamiento mismo de la Asamblea Constituyente.
VOLUMEN II/ NÚMERO 2/ AÑO 1/ ISSN 977245257580/ PÁGINAS 84-98/ RECIBIDO: 25-11-2020/ APROBADO: 06-01-2022/ www.revpropulsion.cl
90
Luchas estudiantiles con nes contrapuestos: Venezuela y Chile
Fue en 2014 cuando un importante sector de la juventud universitaria se involucró en una
larga jornada de protestas a partir de febrero, que se conoció como “La Guarimba”, la cual
buscaba el objetivo difuso de sacar del poder a Nicolás Maduro.
3. LA PROTESTA ESTUDIANTIL DE 2014 COMO
MOVIMIENTO “REGRESIVO”.
La Guarimba tuvo características propias de los movimientos de protesta social que desde
hace algún tiempo vienen organizando los centros de poder mundial en sus objetivos por
cercar a los países que no controlan (Rusia y China principalmente) y por derrocar a aquellos
gobiernos que no se someten a los dictados del gran capital occidental. Esos movimientos
sociales se manifestaron en las llamadas “revoluciones de colores”, desatadas en los países
de la antigua URSS o que fueron socialistas, como las realizadas en Ucrania (2004 y 2014),
Georgia (2003), Yugoslavia (2000) y Kirguistán (2005) (Zapata, 2007). El lazo que une a estas
revoluciones de colores con La Guarimba es la vinculación con gobiernos occidentales y/o
con instituciones derechistas nanciadas por esos mismos gobiernos, como el de los Estados
Unidos y sus países aliados, principalmente los que dirigen la Unión Europea (Rodríguez, A:
201; Rodríguez, C: 2014).
En lo particular, La Guarimba no puede asimilarse a movimientos sociales de protesta
como las protestas indígenas en Perú, Bolivia y Ecuador, las de los Sin Tierra en Brasil, o los
estudiantes en Chile, por poseer características muy distintas. La Guarimba no presentó un
programa propio de reivindicaciones estudiantiles y juveniles, sólo una propuesta general
de “salida” del gobierno de Nicolás Maduro. Esta propuesta no surgía de un movimiento
previo de protesta que la justicara. Fue una consigna articial desarrollada gracias al
fuerte nanciamiento y a la buena planicación previa que tuvo. Hay que tomar en cuenta
que el gobierno de Maduro se había fortalecido considerablemente al triunfar de manera
contundente en las elecciones municipales de diciembre de 2013, victoria que fue reconocida
por todos los partidos de oposición.
La Guarimba se desarrolló como un movimiento insurreccional que no empalmaba con
luchas previas desarrolladas por sus protagonistas. De una situación de relativa pasividad
social se pasó a una estrategia de barricadas que evidentemente buscaba vincularse con
planes conspirativos de tipo golpista, como los sucedidos en abril de 2002. En este punto
la Guarimba no supo utilizar situaciones objetivas de descontento popular como los altos
índices de escasez e inación, que afectan sobre todo a los sectores de más bajos recursos.
La ausencia de condiciones “objetivas” presentes en 2014, antes de “La Guarimba” no deben
confundirse con la oleada de descontento popular y saqueos a comercios de alimentos que
se suscitaron posteriormente en 2016, antes de la oleada de protestas violentas ocurridas en
Venezuela durante el primer semestre de 2017, las cuales tuvieron un saldo de más de 120
muertos, numerosos heridos y detenidos, sobresaliendo el sometimiento de los protestantes
a juicios militares.
La Guarimba tuvo un considerable respaldo exterior, tanto mediático como nanciero.
En lo mediático, la multitud de declaraciones de respaldo dadas por artistas, deportistas y
Revista ProPulsión. Interdisciplina en Ciencias Sociales y Humanidades
VOLUMEN II/ NÚMERO 2/ AÑO 1/ ISSN 977245257580/ PÁGINAS 84-98/ RECIBIDO: 25-11-2020/ APROBADO: 06-01-2022/ www.revpropulsion.cl
91
Revista ProPulsión. Interdisciplina en Ciencias Sociales y Humanidades
dirigentes políticos, más el apoyo de cadenas noticiosas como CNN (Méndez, 2014). En lo
nanciero, desde distintas instituciones norteamericanas como la National Endowment for
Democracy (NED) y la USAID se nancian diferentes organizaciones opositoras en Venezuela,
incluyendo partidos políticos y medios de comunicación (Washington nancia a la oposición
en escena, 2014). La mayoría de esos nanciamientos se hacen en secreto, luego de que
Venezuela los prohibiera en 2010.
En cambio, los movimientos sociales de protesta que se suscitan en todo el mundo lo que
reciben del extranjero son muestras de solidaridad básicamente simbólicas, y sus instancias
de decisión y de organización son totalmente nacionales, sin injerencias de factores de poder
externos. Los sucesos de Ayotzinapa en México, la desaparición forzada de 43 estudiantes
normalistas, presumiblemente asesinados por cuerpos policiales, nos permiten hacer un
contraste en este sentido. Las mismas cadenas noticiosas que actuaron a marcha forzada
durante la Guarimba venezolana en febrero-marzo de 2014, apenas hicieron mención ante
los gravísimos hechos de violación de derechos humanos que se revelaron en xico poco
tiempo después.
La Guarimba en su expresión concreta movilizó a las clases medias, pero en sus intereses
políticos representó a la gran burguesía criolla, nancista, industrial y terrateniente, que ha
sido históricamente aliada a los intereses del gobierno de los Estados Unidos. Las clases
medias, en sus niveles bajos, poco tienen que buscar en los programas neoliberales que
el capitalismo global ejecuta en el mundo actual. En sentido estricto, La Guarimba, como
movimiento de protesta social, debería ser considerado como de carácter regresivo. Su
triunfo implicaría la pérdida de derechos sociales para el estudiantado venezolano, que tiene
actualmente libre acceso a una educación superior gratuita y cuya población universitaria
se cuadruplicó en los 15 años de proceso bolivariano. El modelo neoliberal defendido por los
promotores de La Guarimba acabaría con este sistema de educación pública, lo privatizaría, y
colocaría a los estudiantes en una situación similar a la que, por ejemplo, origina las grandes
protestas de los estudiantes chilenos que desde el 2011 exigen la gratuidad de la educación.
4. LAS PROTESTAS ESTUDIANTILES EN CHILE
DURANTE 2011 COMO MOVIMIENTO “PROGRESIVO”.
La dictadura de Augusto Pinochet transformó a la sociedad chilena mediante la represión
más despiadada y la ejecución de un modelo económico neoliberal que entre otros cambios
sustanciales acabó con la educación gratuita e impuso un sistema privado que conculcó
derechos sociales que habían existido por décadas en el país.
Treinta y ocho años después un poderoso movimiento estudiantil hizo tambalear todos
los supuestos sobre los cuales la dictadura y los gobiernos posteriores edicaron la sociedad
chilena.
La gran represión y el terror que derrocaron a Salvador Allende en 1973 buscaban acabar
con los modelos anteriores para sentar las bases de un nuevo modelo socioeconómico. En
una sociedad disciplinada, despolitizada y una nación “refundada” (Arrué, 2013), las teorías
neoliberales acuñadas en la universidad de Chicago encuentran un territorio donde echar raíces.
VOLUMEN II/ NÚMERO 2/ AÑO 1/ ISSN 977245257580/ PÁGINAS 84-98/ RECIBIDO: 25-11-2020/ APROBADO: 06-01-2022/ www.revpropulsion.cl
92
Luchas estudiantiles con nes contrapuestos: Venezuela y Chile
En esa “nueva” sociedad puesta a la fuerza bajo la ley del mercado, el papel del Estado
-anteriormente intervencionista– irá disminuyendo. Entre los múltiples cambios que se llevan
a cabo destacan la eliminación del antiguo sistema de salud y de jubilación, y la educación
deja de ser gratuita.
A partir de 1981, se traspasa la educación primaria y secundaria a las Municipalidades y
se multiplican al mismo tiempo los establecimientos privados, recibiendo muchos de ellos
nanciamiento del Estado. Paralelamente, las universidades estatales son desmembradas
y transformadas en universidades regionales. El proceso de privatización de la educación
culmina con la ley del 10 de marzo de 1990 (Ley Orgánica Constitucional de Enseñanza, LOCE),
publicada el último día de la dictadura y que facilita e incentiva la creación de universidades
privadas con requisitos mínimos a lo largo y ancho del país.
Desde organismos como la OCDE se señala que la segregación educacional existente en
Chile no es solo un efecto del modelo educativo implantado en la dictadura, sino que es un
objetivo buscado (Vera Gajardo, 2011).
La segregación social no solo se reproduce, sino que es provocada por el sistema de
educación. Hijos de ricos en escuelas particulares; hijos de clase media en particulares
subvencionadas y los pobres en las escuelas municipalizadas. El sistema ha sido construido
con este modelo.
Daniel Brzovic (2012), se pregunta ¿qué es lo que sacó tanta gente a la calle el 2011?;
esta pregunta se responde considerando el modelo neoliberal chileno, que considera a la
educación como un bien de consumo, desde esta perspectiva, el dinero permite el acceso a la
educación y la educación se estratica socialmente, de acuerdo al dinero que poseo.
Con el advenimiento de la democracia el movimiento estudiantil desarrolló luchas contra
este sistema educativo elitesco y discriminador, logrando conquistas como el aumento de
recursos para las universidades públicas y el otorgamiento de créditos a los estudiantes cuyas
familias no pueden sufragar el costo de su educación.
En el año 2011 una parte importante de la sociedad chilena, además de estudiantes
secundarios y universitarios salen a la calle; lo que se escucha de ellos es una proclama
contra la desigualdad, contra el poder económico, contra la brecha social que cada vez se
hace más grande y profunda. Sus lienzos en la calle, sus cantos y carteles hablan del derecho
a la educación y de una educación de calidad para todos. Durante años se reforzó la idea de
que el acceso a la educación estaba asegurado desde los niveles básicos y medios, durante
el primer gobierno de Michel Bachelet en 2009, se amplió la cobertura en educación inicial
o preescolar, lo que hacía, en apariencia, pensar que todo caminaba bien en la educación
chilena; las voces que surgen ya no tienen que ver sólo con el acceso, tienen que ver con la
calidad.
Este movimiento estudiantil y sus consignas es altamente apoyado por la mayoría de la
ciudadanía chilena y ocupa durante meses la atención de la prensa escrita y la televisión.
Mario Garcés (2012), nos habla de una “acción colectiva”, para referirse a la participación, ya no
sólo de los estudiantes en estas movilizaciones, sino de los padres, profesores y trabajadores,
los que se ven representados por los jóvenes en sus reivindicaciones.
El primer gobierno de Sebastián Piñera en 2011, y su énfasis económico, que ahonda más
Revista ProPulsión. Interdisciplina en Ciencias Sociales y Humanidades
VOLUMEN II/ NÚMERO 2/ AÑO 1/ ISSN 977245257580/ PÁGINAS 84-98/ RECIBIDO: 25-11-2020/ APROBADO: 06-01-2022/ www.revpropulsion.cl
93
Revista ProPulsión. Interdisciplina en Ciencias Sociales y Humanidades
en las diferencias, permite un ambiente propicio para que esta acción colectiva pase a ser
un movimiento social porque representa un apoyo de la ciudadanía evidente al movimiento
estudiantil. Porque signica que después de veinte años de instalada la democracia, aún,
a pesar de los problemas sociales que no se han superado; aún no mediaba queja de los
ciudadanos. Este movimiento hace surgir con fuerza el sentido de alzar la voz y despierta
popularidad porque muchos, que a pesar de sus problemas se mantenían sin decir palabra,
ven en este movimiento la oportunidad de alzar su voz respecto de las dicultades que los
aquejan. El sistema político cada vez más alejado de los ciudadanos, cada vez más distante
de las dicultades que los aquejan; las decisiones tomadas en las alturas, a puertas cerradas,
tan lejos de las personas, una constitución y un sistema económico heredados del gobierno
militar.
La educación superior chilena es muy costosa y este costo recae fundamentalmente en
las familias, sin embargo, el 90% de ellas reciben ingresos que no les permiten nanciar la
educación de sus hijos. Es decir, en términos reales la única forma de que las familias puedan
pagar esta educación superior es sometiéndose a la lógica del endeudamiento.
Pero el movimiento que marcó un punto de inexión fue el denominado “la revolución
de los pingüinos” en 2006, que tuvo como principales protagonistas a los estudiantes
secundarios. El levantamiento se origina en el 2001 cuando la mayor parte de estudiantes
pide baja en el precio del boleto de transporte público, después en el 2005 comienzan los
movimientos estudiantiles donde los estudiantes convocan a gran parte de la sociedad,
desde las mamás que asisten al establecimiento hasta otros sectores como agrupaciones de
camioneros, de la pesca y representantes de otros grupos sociales.
Teniendo presente las reivindicaciones parciales como la exigencia de gratuidad en el
transporte para los estudiantes, el movimiento de protesta terminó convirtiéndose en un
cuestionamiento general hacia la ley educativa (LOCE), sumando el apoyo del movimiento
estudiantil universitario y obligando a los partidos políticos a jar posición ante el conicto
educativo planteado.
El movimiento de los pingüinos constituyó el primer conicto social de envergadura que
apuntó hacia las líneas económicas fundamentales heredadas de la dictadura. Anunció en
los hechos lo que sería la gran protesta estudiantil del 2011-2012.
Las protestas estudiantiles de 2011 exigiendo educación gratuita y la modicación de la
política estatal hacia la educación fueron la expresión del conicto social más relevante desde
el n de la dictadura e incluso desde el mismo derrocamiento de Allende. Su programa de
lucha se orientó a concebir la educación como una de las funciones primordiales del estado,
gratuita, laica, inclusiva, democrática y de calidad para todos (Rubilar Solís, 2011).
Siendo impulsada inicialmente por la Confederación de Estudiantes Universitarios de
Chile (CONFECH), el movimiento de protesta incorporó en pocas semanas a los estudiantes
secundarios, a los colegios de profesores, a las asociaciones de padres y apoderados,
funcionarios del sistema educativo a todos los niveles, y los gremios de trabajadores y docentes
universitarios, ampliando la participación a otros sectores como la Central de Trabajadores
(CUT), activistas ecologistas, de derechos humanos y otras organizaciones ciudadanas.
VOLUMEN II/ NÚMERO 2/ AÑO 1/ ISSN 977245257580/ PÁGINAS 84-98/ RECIBIDO: 25-11-2020/ APROBADO: 06-01-2022/ www.revpropulsion.cl
94
Luchas estudiantiles con nes contrapuestos: Venezuela y Chile
Sus formas de lucha se expresaron en multitudinarias marchas12, tomas, ocupaciones,
huelgas de hambre, cacerolazos, asambleas, plebiscitos, teatro de calle, besatones13 y otras
formas innovadoras de expresión (Rubilar Solís, 2011). Una encuesta de septiembre de 2011
revelaba que las demandas estudiantiles eran respaldadas por el 89 % de la población, y que
el 73 % consideraba a la educación como el principal problema del país. En consonancia,
la aceptación del presidente Piñera cae del 35 al 22 % entre mayo y septiembre del mismo
año (Vera Gajardo, 2011). Se hacía evidente que la protesta estudiantil estaba impactando a
la sociedad chilena en su conjunto.
Si bien la protesta estudiantil chilena sólo consiguió en 2011 el aumento de becas y de
facilidades para créditos (posteriormente el gobierno de Bachelet amplió el porcentaje
de estudiantes becados), sus conquistas fueron principalmente el colocar en el debate
nacional y con proyección internacional las objeciones hacia el sistema educativo chileno:
es caro, de mala calidad, extraordinariamente segregado y reproduce las desigualdades
sociales existentes (Vera Gajardo, 2011). Derivado de esto, la protesta estudiantil implicó un
cuestionamiento general al sistema democrático heredado de la dictadura, al impugnar
uno de los aspectos en el cual el régimen de Pinochet se esmeró por destruir el modelo
educacional anterior e impuso por la fuerza de su poder de facto un modelo neoliberal muy
en sintonía con las reformas económicas monetaristas que ejecutó a todo lo largo de su
dictadura.
5. VENEZUELA Y CHILE DOS MOVIMIENTOS
ESTUDIANTILES MUY DIFERENTES
Las protestas estudiantiles en Chile (2011) y en Venezuela (2014), a pesar de ocurrir en
países suramericanos con estructuras socioeconómicas bastante parecidas (como todas las
naciones de este subcontinente), se desarrollaron con notables diferencias en casi todas sus
expresiones.
En cuanto a las formas de lucha implementadas, la protesta venezolana (Guarimba)
tuvo en las barricadas permanentes en calles y avenidas de ciudades principales su mayor
expresión de lucha. La Guarimba utilizó las barricadas con intenciones insurreccionales que
nunca llegaron a concretarse totalmente, aunque en ciudades como San Cristóbal y Mérida
muchas barricadas contaron con manifestantes con armas de fuego cortas y largas (según
testimonios, fotos y efecto de esas armas: muertes por francotiradores de manifestantes o
funcionarios poli-militares).
En cambio, la protesta en Chile fue fundamentalmente pacíca, usando formas de lucha
como marchas, huelgas de hambre, cacerolazos, tomas de instituciones educativas. Cuando
se produjeron situaciones violentas fue principalmente por la acción de los cuerpos policiales
y la respuesta estudiantil no fue más allá de las piedras. Eso es en términos concretos respecto
a la violencia, sin embargo, las maneras en que los estudiantes chilenos se organizaron
12  La marcha del 16 de junio de 2011 reunió a 100,000 participantes, y 160,000 la del 22 de septiembre del mismo
año.
13  Jóvenes estudiantes besándose en lugares públicos, como forma de protesta.
Revista ProPulsión. Interdisciplina en Ciencias Sociales y Humanidades
VOLUMEN II/ NÚMERO 2/ AÑO 1/ ISSN 977245257580/ PÁGINAS 84-98/ RECIBIDO: 25-11-2020/ APROBADO: 06-01-2022/ www.revpropulsion.cl
95
Revista ProPulsión. Interdisciplina en Ciencias Sociales y Humanidades
para formular los cambios que luego se van a formalizar constituyó un símbolo de lucha
organizada, un vínculo sociedad y currículo evidente y una posibilidad de llegar a cambios
que trizan la estructura del sistema actual (Burgos, 2017).
La protesta en Chile en el 2011 fue la consecuencia de movimientos de lucha realizados en
las dos décadas anteriores en protesta contra un sistema educativo privatizado y generador de
desigualdades sociales, particularmente teniendo como antecedente la llamada “revolución
de los pingüinos” del 2006. En contrario, la protesta en Venezuela 2014 no tuvo antecedentes,
ocurrió como un rayo en cielo despejado. El antecedente eran las derrotas electorales de
la oposición en octubre y diciembre de 2012 y abril y diciembre de 2013. Y las reuniones
conciliatorias entre gobierno y oposición realizadas en el palacio de gobierno a nes del
2013. La Guarimba fue “fabricada” articialmente, impuesta probablemente por presiones de
gobiernos extranjeros, agencias de inteligencia y compañías multinacionales.
Mientras la protesta de los estudiantes chilenos mantuvo siempre un amplio pliego
de exigencias referidas a conquistar la gratuidad educativa y acabar con el lucro, por una
educación de calidad, democratizar el acceso a la educación superior y crear una carrera
docente, entre las principales, en el movimiento venezolano nunca se formuló ninguna
exigencia referida al sistema educativo, y la difusa idea de la “salida” de Maduro del poder
tampoco fue una consigna expresada con claridad por una dirigencia estudiantil que
además nunca presentó un bloque unitario de representantes nacionales por universidades y
organizaciones gremiales, sino que mantuvo siempre una vocería vinculada a los activistas de
partidos radicales de la oposición de derecha. De hecho, no pudimos vericar ninguna rueda
de prensa, declaración ocial a los medios o documento público de gremios estudiantiles en
los cuales haya aparecido la exigencia de salida del poder contra Nicolás Maduro.
La Guarimba venezolana demostró tener un considerable apoyo externo. En lo mediático,
contó con declaraciones de respaldo de más de un centenar de artistas de los Estados
Unidos y Latinoamericanos, de un número similar de misses de belleza y de deportistas
del beisbol norteamericano (El Nacional, 2014), declaraciones que se sucedieron una tras
otra en un lapso de dos semanas, y que a todas luces obedecieron a una coordinación
nanciada desde algún centro de poder de la farándula de Miami. En lo político también
contó con declaraciones de respaldo casi inmediato de reconocidos dirigentes de gobiernos
continentales, desde el mismo secretario de estado gringo John Kerry hasta funcionarios y
líderes de países latinoamericanos y de España (Telesur, 2014).
Pero no sólo declaraciones de apoyo. Según lo declarado por algunos de los estudiantes
líderes de la protesta, antes de la Guarimba se realizaron en Colombia y xico campamentos
juveniles de entrenamiento en combate callejero y otras técnicas de lucha semi-insurreccional.
En los hechos, la facilidad para desatar desde un primer momento formas de violencia
callejera (bombas molotov, morteros artesanales, uso de máscaras antigas, construcción de
barricadas, etc.) puede indicar que efectivamente los promotores de la Guarimba recibieron
entrenamiento previo para activar su desarrollo. Esta circunstancia determinó también que
los centros de decisión sobre el rumbo día a día de la protesta no estaban en el seno del
propio movimiento estudiantil, sino en partidos políticos opositores e incluso en centros
conspirativos fuera del territorio nacional.
La protesta estudiantil chilena, en contraste, sólo recibió del exterior muestras de
solidaridad de otros movimientos estudiantiles y populares latinoamericanos. Y sus centros
VOLUMEN II/ NÚMERO 2/ AÑO 1/ ISSN 977245257580/ PÁGINAS 84-98/ RECIBIDO: 25-11-2020/ APROBADO: 06-01-2022/ www.revpropulsion.cl
96
Luchas estudiantiles con nes contrapuestos: Venezuela y Chile
de decisiones fueron los mismos recintos educativos, sin depender de fuerzas políticas y/o de
inteligencia situadas por fuera del movimiento estudiantil.
El eventual triunfo político de los estudiantes movilizados en La Guarimba, al lograr la
“salida” de Nicolás Maduro de la presidencia, hubiera llevado al poder a fuerzas políticas
de derecha que irónicamente enarbolan el mismo programa neoliberal hacia el sector
educativo contra el cual luchan los estudiantes chilenos. Es decir, mientras en Chile se
lucha por gratuidad y acceso libre a las universidades, en Venezuela se lucha por restaurar
en el poder a los sectores neoliberales enemigos de la educación gratuita que garantiza la
Constitución Nacional. En cierta forma, los objetivos de la lucha son inversos o antagónicos
en un país y en el otro.
6. APUNTES FINALES
Este antagonismo de los programas de lucha enarbolados por ambos movimientos
estudiantiles puede tener las siguientes causas (a manera de adelantar hipótesis de
explicación, sujetas a mayores investigaciones y debates):
La acción opositora en Venezuela (partidos de derecha) contra los gobiernos de Hugo
Chávez y Nicolás Maduro, de orientación izquierdista, ha generado una tendencia
conservadora en las clases medias venezolanas, que se han expresado, entre otras,
en las protestas estudiantiles y juveniles promovidas por fuerzas partidistas cuyos
programas son abiertamente neoliberales.
En el caso chileno, las consecuencias sociales negativas de las reformas educativas
privatizadoras adelantadas por la dictadura militar y continuadas por los gobiernos
democráticos, han originado un clima de protesta popular que convergieron en las
luchas estudiantiles de 2011 exigiendo la educación pública gratuita y libre acceso,
entre otras reivindicaciones principales.
Un movimiento regresivo, el venezolano, en el sentido de que su triunfo implicaría
la restricción de derechos sociales en el campo educativo. En abierto contraste con
un movimiento progresivo, el chileno, pues sus objetivos buscan ampliar derechos
sociales a grandes franjas de la población.
Ambos movimientos como expresión de la complejidad de nuestras sociedades
latinoamericanas, inuidas y atravesadas por intereses foráneos, por élites internas
y por grupos sociales mayoritarios que se enfrentan en el campo educativo con
objetivos contrapuestos.
Aunque en última instancia, y a manera de conclusión, reconocemos que los objetivos
de lucha social que persiguen benecios para franjas mayoritarias de la población
tienen una razón histórica que es inexistente para aquellos que buscan crear privilegios
para las élites económicas y discriminaciones para el pueblo trabajador.
Revista ProPulsión. Interdisciplina en Ciencias Sociales y Humanidades
VOLUMEN II/ NÚMERO 2/ AÑO 1/ ISSN 977245257580/ PÁGINAS 84-98/ RECIBIDO: 25-11-2020/ APROBADO: 06-01-2022/ www.revpropulsion.cl
97
Revista ProPulsión. Interdisciplina en Ciencias Sociales y Humanidades
REFERENCIAS
Arrue, Michele. (2013). El movimiento estudiantil en Chile” (2011-2012): Una lucha contra
la discriminación. Amérique Latine Histoire et Mémoire. Les Cahiers ALHIM. 24 | 2012,
Publicado el 08 febrero 2013. http://journals.openedition.org/alhim/43888 [consultado
el 23 diciembre 2017]
Burgos, Carmen. (2017). Quinto Congreso Interuniversitario de Posgrado en Educación,
Osorno 24 Y 25 Noviembre http://congresorinie2017.ulagos.cl
Beltrán, Luis. (1984). Las luchas sociales en Venezuela. Antecedentes históricos del
movimiento estudiantil. Fondo Editorial “Carlos Aponte”.
Brzovic, Daniel, et al. (2012). Es la Educación, Estúpido. El sinsentido de la educación en clave
neoliberal. Editorial Planeta chilena.
Denis, Roland (2001). Los fabricantes de la rebelión (movimiento popular, chavismo y
sociedad en los años noventa). Editorial Primera Línea/ Editorial Nuevo Sur.
Garcés Durán, Mario. (2012). El “despertar” de la sociedad: Los movimientos sociales en
América Latina y Chile. LOM Ediciones.
Informe Final de Provea. Venezuela: Protestas y Derechos Humanos. (2014). febrero-mayo
http://www.civilisac.org/civilis/wp-content/uploads/Informe-nal-protestas-conjunto.pdf
Telesur. (2014). John Kerry emite declaraciones injerencistas sobre asuntos internos de
Venezuela. http://www.telesurtv.net/news/John-Kerry-emite-declaraciones-injerencistas-
sobre-asuntos-internos-de-Venezuela-20140222-0060.html
López Sánchez, Roberto. (1998). Las luchas por el cambio social en Venezuela: 1958-1997. La
democracia autogestionaria como alternativa ante la democracia de partidos. En: Olivar,
N. y Monzant, J. (Coords.) (1998). 23 de enero de 1958. 40 Años de Democracia: Una
Perspectiva Zuliana. Gobernación del Estado Zulia.
______. (1999). El movimiento estudiantil y la Universidad del Zulia: 1958-1970. Trabajo
de ascenso para optar a la categoría de agregado. Facultad Experimental de Ciencias.
Universidad del Zulia.
______. Monzant, José Luis. González, Bertaly. (2000). Estudiantes y cambio social: la renovación
universitaria de 1969 en la Universidad del Zulia. Revista OPCION. 16. (31). pp. 72-111.
_____. (2007). Movimiento estudiantil de LUZ y proceso político venezolano, 1958-1989.
Universidad del Zulia. Ediciones del Vice Rectorado Académico.
_____; Moreno Kerli; Suárez, Ramona; Rodríguez Mileidy; et al. (2015). Las protestas de 2014
en Venezuela y los movimientos sociales contemporáneos. Revista Diálogo de Saberes. 9
(22), enero/abril. http://publicaciones.ubv.edu.ve/index.php/func-startdown/276//
Nacional El. (2014). Más de 100 artistas y deportistas se manifestaron en “solidaridad” con
los estudiantes opositores de Venezuela. http://www.el-nacional.com/escenas/artistas-
solidarizan-Venezuela_0_361163948.html .
Méndez, Karen. (2014). El show de CNN: la mentira en grande y la verdad en chiquitico. Rusia
Today. Disponible en: http://actualidad.rt.com/blogueros/karen-mendez/view/146308-
caso-iguala-mentira-grande
Rodríguez, Angélica. (2011). Las revoluciones de colores: una descripción de las estrategias
de acción implementadas por los movimientos sociales exitosos. Revista Española de
Ciencia Política. 26, Julio. http://www.aecpa.es/uploads/les/congresos/congreso_09/
grupos-trabajo/area07/GT03/17.pdf
VOLUMEN II/ NÚMERO 2/ AÑO 1/ ISSN 977245257580/ PÁGINAS 84-98/ RECIBIDO: 25-11-2020/ APROBADO: 06-01-2022/ www.revpropulsion.cl
98
Luchas estudiantiles con nes contrapuestos: Venezuela y Chile
Rodríguez, Christopher. (2014). Venezuela, Ucrania y los secretos de las revoluciones
de colores. Canarias Opina. 25 de febrero. http://www.eldiario.es/canariasahora/
canariasopina/Venezuela-Ucrania-revoluciones_de_colores_6_232786757.html
Rubilar Solís, Luis. (2011). “Para comprender el movimiento estudiantil en Chile. 2011.
Educere. Revista venezolana de educación. 15 (52), septiembre-diciembre, pp. 581-588.
www.human.ula.ve/adocente/educere
Vera Gajardo, Sandra. (2011). El resplandor de las mayorías y la dilatación de un doble
conicto: el movimiento estudiantil en Chile el 2011. Anuari del conicte social 2011.
Washington nancia a la oposición en Venezuela (2014). http://www.reportero24.
com/2014/07/washington-nancia-a-la-oposicion-en-venezuela/. http://www.vtv.gob.
ve/articulos/2014/05/08/sigue-la-mano-sucia-de-la-ned-en-venezuela-articulo-de-eva-
golinger-9363.html
Zapata, Robinson. (2007). Revoluciones de colores y los golpes suaves. Aporrea 4 de junio.
www.aporrea.org/actualidad/a35876.html