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La historia como anclaje existencial de la conciencia: la
construcción del sujeto poético
History as an existential anchorage of consciousness: the
construction of the poetic subject
PABLO SERGIO ARIAS Y CASTREJÓN
Universidad Nacional Autónoma de México, Distrito Federal, México (pablosergioariasyc@
gmail.com)(https://orcid.org/0000-0002-8032-2004)
RESUMEN
Tanto la historia como la poética son símbolos en los que se expresa
a los seres humanos que han logrado la conquista de la libertad;
que han conseguido su individualidad y con ello la sujeción de la
conciencia a la realidad de la comunidad; porque la individualidad
es producto de la colectividad, de la convivencia con la alteridad,
con los otros, de encontrar diferencias y semejanzas que permiten
la identidad a un grupo humano que se conjunta como una unidad
en común. Es en la historia en donde se encuentran las acciones
signicativas que simbolizan los acontecimientos en el que se han
dejado datos de lo acontecido. Por tanto, deseamos descubrir a ese
sujeto y la conciencia abocada al pasado y sobre todo para qué se
avoca a ese pasado; por tal motivo: ¿a qué nos referimos cuando
hablamos de este tipo de sujeto? ¿Qué lo caracteriza? ¿Qué signica
ser sujeto y ser historia en el siglo XXI? ¿Cuál es la historia? ¿Qué es
el sujeto?
ABSTRACT
Both history and poetry are symbols in which human beings who
have achieved the conquest of freedom are expressed; that they
have achieved their individuality and with it the subjection of
conscience to the reality of the community; because individuality is
the product of the community, of coexistence with otherness, with
others, of nding differences and similarities that allow the identity
of a human group that comes together as a common unit.
VOLUMEN VI/ NÚMERO 2/ AÑO 3/ ISSN 977245257580
PÁGINAS 83-100/ RECIBIDO: 11-07-2022/ APROBADO: 07-12-2022
DOI: https://doi.org/10.53645/revprop.v6i1.98
www.revpropulsion.cl
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La historia como anclaje existencial de la conciencia: la construcción del sujeto poético
It is in history where the signicant actions that symbolize the events in which
data of what happened have been left are found. Therefore, we want to discover
this subject and the conscience dedicated to the past and above all why it is
dedicated to that past; for this reason: what do we mean when we talk about
this type of subject? What characterizes him? What does it mean to be a subject
and to be history in the 21st century? What is history? What is the subject?
PALABRAS CLAVE / KEYWORDS
Historia, Filosofía, Sujeto, Poesía, Existencia / History, Philosophy, Subject, Poetry,
Existence
INTRODUCCIÓN
¿Qué es el sujeto histórico? Y, ¿quién es el sujeto histórico? El sujeto histórico ha estado
presente como teoría dentro de la tradición latinoamericana y como eje principal en la
discusión en torno a la construcción de los discursos que tienen el objetivo de explicar las
relaciones y los procesos dialécticos, fenomenológicos, teóricos, metodológicos, políticos,
históricos, poéticos y simbólicos que muestran los fundamentos en los cuales se sostiene
la realidad de Nuestra América. Pero lo que nos interesa es localizar en la realidad a este
sujeto y comprenderlo para construirlo; porque no solamente ha sido el eje o la columna que
vertebra las dicotomías y los argumentos que están encausadas a los sujetos y al tipo de ser
humano que habita en la región; sino que no se le adjunta un calicativo como histórico; es
decir, un sujeto con una conciencia histórica, con un sentido de ser en la historia.
Podemos comprender que ese calicativo que se le adjunta se reere al fundamento de
la conciencia; porque la historia funge como fuente para el soporte de realidad presente;
esto se hace para encontrar en el pasado esos diálogos que logran dar sentido y signicado
a las diferentes formas de expresar la realidad que maniestan los seres humanos; porque
esta conciencia que se avoca a lo histórico reconoce que todo lo humano es parte de una
realidad histórica; tanto las tradiciones, las teorías, como las losofías que se exponen en
el mundo. Lo que permite mostrar una distinciones del sujeto latinoamericano, que, a su
vez, devela ante el mundo otra forma de observar y mostrar la realidad; también se puede
conocer la manera en que se logra la sujeciones y cómo es que se obtiene al relacionarse con
otros los seres humanos que se posicionan en la comunidad y se sujetan como existencias
que actúan, sienten, perciben, construyen, imprimen y afectan a la realidad y a la alteridad;
el tipo de sujeción que posibilita a que los seres humanos adquieran y denan su ser es
por medio del anclaje existencial que se establece con la realidad histórica. La historia
cimenta al ser humano para que éste pueda actuar en y con los otros; ésta le da vertientes
y posibilidades de localizar las alternativas de su propio Ser; porque en la historia misma
están las herramientas teóricas y metodológicas para hacer modicaciones y cambios en
la tradición, para enriquecer la comunidad ontológica y real de seres humanos. Porque la
historia es una dialéctica que da sentido y signicado a las actividades que se realizan en el
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devenir, y que transitan de un pasado a un presente proyectando un futuro.
Es en la historia en donde se encuentran las acciones signicativas que simbolizan los
acontecimientos en el que se han dejado datos de lo acontecido. Por tanto, deseamos
descubrir a ese sujeto y la conciencia abocada al pasado y sobre todo para qué se avoca a
ese pasado; por tal motivo: ¿a qué nos referimos cuando hablamos de este tipo de sujeto?
¿Qué lo caracteriza? ¿Qué signica ser sujeto y ser historia en el siglo XXI? ¿Cuál es la historia?
¿Qué es el sujeto?
Antes de comenzar a argumentar vamos a aclarar desde un inicio la intención de nuestra
propuesta; porque se tiene el objetivo de articular una serie de ideas que nos permitan
lograr nuestro cometido, que desde este momento se anuncia; nuestro propósito principal
es describir al sujeto histórico y concluir en que este sujeto histórico es un sujeto poético;
así es, las ideas que se articulará serán la guía que nos conduzca a nuestra propuesta que
es demostrar que el ser humano es un sujeto poético: un sujeto creador de las condiciones,
de las circunstancias y las posibilidades para que la conciencia y la vida se maniesten en la
realidad; por lo tanto, la conciencia poética se sujeta en lo histórico.
Tanto la historia como la poética son símbolos en los que se expresa a los seres humanos
que han logrado la conquista de la libertad; que han conseguido su individualidad y con
ello la sujeción de la conciencia a la realidad de la comunidad; porque la individualidad es
producto de la colectividad, de la convivencia con la alteridad, con los otros, de encontrar
diferencias y semejanzas que permiten la identidad a un grupo humano que se conjunta
como una unidad en común. Porque la poética al igual que la historia surgen y se dirigen
hacia una comunidad de seres humanos que conuyen en interactuar sus experiencias que
expresan por medio sentidos que se conguran en los lenguajes. Porque la comunidad sin
la conquista de la libertad sería imposible; la comunidad se hace cuando esta tiene una
historia y, la historia es producto de seres libres.
La historia es simultánea a la poética. La poética instaura e institucionaliza los elementos
que conforman una comunidad, incluso instaura a la historia; el logos poético se sirve de
aquellos acontecimientos históricos que identican a la conciencia con la realidad. Aquí
una de las hipótesis que iremos desarrollando. El método que hemos elegido para este
trabajo es el dialéctico y el expresivo, ambos propuesto por del exiliado español republicano
Eduardo Nicol, lo cual nos permitirá entablar un diálogo abierto, continuo y permanente
con ciertos autores de la región, con la realidad actual, el mundo y la vida en general. Hemos
iniciado nuestro escrito con una pregunta que nos sitúa dentro de un presente que está en
un constante cambio, en un permanente devenir que pareciera que no tiene límites que lo
denan. Ante esta preocupación, deseamos compartir nuestras interrogantes y exponer lo
que nuestra investigación nos ha llevado a armar: la Historia no es más que la historia de la
expresión poética de los seres humanos que construyen su ser en el devenir y en el acontecer
de la vida del mundo.
1. METODOLOGÍA
El objeto de estudio es la conciencia como parte de la subjetividad del ser, cuya corriente
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de pensamiento es posible de ser visualizada a través del acto en forma concreta.Es un
estudio de carácter interpretativo, con estrategia metodológica acorde, se sirve de la revisión
bibliográca y se analiza desde el enfoque hermenéutico.
2. CON-CIENCIA Y LA SUJECIÓN A LA REALIDAD DEL
MUNDO
¿Cómo es que los seres humanos por medio de su conciencia se hacen sujetos? Cuando
hablamos de los sujetos nos referimos a una parte especíca de los seres humanos con la cual
se involucran con el mundo; esa especicidad de la que se habla es la conciencia, la parte
racional con la cual los seres humanos logran, por la palabra, denir y anclar su existencia al
mundo. Pero ¿Qué es la conciencia? Para entender este término primero hay que separarlo y
comprenderlo desde su sintaxis y morfología, porque se necesita entender a completitud; por
ejemplo: con - ciencia, al separar encontramos un adverbio (con) y un sustantivo (ciencia), que
quiere decir: con – conocimiento, con – juicio, con – criterio, con – sabiduría de las causas, de los
principios, de los efectos, de las posibilidades y de las consecuencias que conlleva el acto de
vivir. Ciencia es conocimiento. Si se actúa con conocimiento ante la realidad es posible que
se tenga contemplado los resultados, hipotéticamente; entonces, la conciencia es la parte
cientíca que nos hace conocer de manera racional las entidades de la realidad; advertimos
que no estamos reriéndonos a la ciencia dentro de la epistemológica del positivismo, como
corriente de pensamiento riguroso y objetivo; sino dentro de los términos del humanismo:
como la ciencia que enfoca su objeto en estudiar y construir un conocimiento que dene
e identica a lo humano; porque esta ciencia nos permite develar al ser de la realidad que
representan los seres humanos y la posibilidad de conocerlo y experimentarlo en relación
constante con las entidades naturales, materiales, formales, etc., que lo erigen en comunidad.
Por lo tanto, el ser humano se hace sujeto cuando éste se sujeta al mundo; cuando conoce y
reconoce al ser de la realidad y de los otros seres humanos; porque identica los principios y
los fundamentos en los cuales las acciones humanas soportan a la comunidad. Esta sujeción
se logra desde la conciencia, es decir, desde el conocimiento racional, aquel que se ha
sujetado y comprometido de forma responsable con los otros, con la comunidad, con la
realidad y el mundo todo. “Por sujeto se entiende en general el ser humano, y en particular la
conciencia… La palabra sujeto denota más o menos señaladamente una especie de sujeción:
el ser humano, o su conciencia, se diría que son sujetos porque están sujetos o sometidos a
algo”. 1
La conciencia permite a los seres humanos anclarse a la realidad. Existen algunas formas
de adquirir y construir al conocimiento, tanto subjetivo como objetivo, estos son capaces de
transmitirse por medio del lenguajes e ideas para observar a la ciencia como conocimiento
útil para la transformación de las condiciones y circunstancias en los que se desarrollan
los seres humanos. La primera forma que se conoce para adquirir y crear el conocimiento
es el conocimiento empírico; el segundo es el sensitivo, el tercero el idealista; el cuarto
es el técnico; y el último el epistemológico. Según nuestra interpretación, lo primero es
experimentar directamente con el ser de la realidad; luego percibirlo por los sentidos hasta
1  Eduardo Nicol, Psicología de las situaciones vitales, México, FCE, 1941, p. 37.
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que se muestre como dato del acontecer y nos informe de cómo es la experimentación que
se obtiene. Esas experiencias que contienen al ser se abstraen para luego hacerse ideas; las
ideas son experiencias formales; ahora no solamente se tiene la experiencia de conocer por
los sentidos al ser de la realidad, sino que ya se tiene una idea de aquello que se experimentó.
Por tanto, esa experiencia como idea pueda objetivar, es decir, hacerse objeto, pero no
objeto material, sino que se puede comenzar a formular principios sobre la realidad misma;
la idea cuando se usa como objeto de conocimiento que pretende develar el contenido
implícito se hace parte de una serie de cánones y de leyes internas que conducen a un
conocimiento técnico, es decir el conocimiento que adquiere por medio de normas y
reglas acerca de la realidad, la parte activa y práctica que se aplica, que es útil, no en el
sentido pragmático, sino útil en el sentido de que sirve al sujeto y a la comunidad para su
mejoramiento; y por último, esa experiencia se logra como un conocimiento epistemológico,
este es el conocimiento que contiene todo lo anterior, pero además contiene la verdad, es
decir, al Ser, a la realidad. Este tipo de conocimiento o ciencia es la que supuestamente está
fundada en principios racionales capaces de ser reexionados por cualquier ser humano
en el mundo. La verdad es una construcción que contiene experiencia, sensibilidad, ideas,
principios y conocimiento del acontecer de la realidad que deviene incesantemente.
Referirnos a la conciencia es dar cuenta que existen formas distintas de conocer al ser. Ser
consciente es reconocer la diferencia que existe en el mundo y las entidades de la realidad. El
conocimiento es expresión. El conocimiento es símbolo de las inquietudes y preocupaciones
de los seres humanos por dar respuestas a las cuestiones que estos se plantean; la realidad
y el mundo son dialécticos en la conciencia que se relaciona con las diferentes entidades
que dene a la comunidad; la comunidad es la responsables de dar al mundo el sujeto; y
ser humano luego de hacerse sujeto explica las razones de las entidades que determinan a
la comunidad y las condiciones en la que se desenvuelven los seres humanos en el mundo.
Porque la conciencia se sujeta a los fundamentos y estos son la realidad y el Ser, la comunidad
y los seres humanos.
Hemos dicho que existe un sujeto que no solo le basta la realidad ni la comunidad para
sujetarse, sino que busca en el pasado histórico los elementos que lo anclen y lo determinen
como una existencia histórica, una existencia que tiene antecedentes de su acontecer, con
una tradición que lo determina y le permite innovar sobre la realidad. Ese sujeto que busca
sujetarse de la historia para explicar el mundo de la vida.
3. EL INDIVIDUO Y LA REALIDAD COMÚN
Este problema de la sujeción de la conciencia nos conduce a un problema que acompaña
a los sujetos desde que se erigen; ese problema es el de la individualidad y el de la comunidad.
Esta problemática ha permeado parte de la losofía y en algunas corrientes de pensamiento
político, económico y social. Hay teorías que arman que lo único existente son los individuos
o entes individuales porque la individualidad es parte de una realidad natural, es decir que la
existencia física deviene individualmente y, que en la reunión de los entes individuales o en la
conjunción de los individuos se crea a la comunidad. Es evidente que se preere al individuo
como anterior a la comunidad; al parecer la comunidad es vista como agrupaciones antiguas
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La historia como anclaje existencial de la conciencia: la construcción del sujeto poético
y atrasadas. Pero es evidente que tanto el problema de la individualidad y el problema de la
comunidad más que sea un problema teórico o natural su origen es realmente un problema
histórico.
El sujeto como miembro de una sociedad que se esfuerza por no ser incluido
dentro del “nosotros” es un “hipotético” falso, porque la realidad del conocimiento
social tiene una raíz “asertórica”, surgida de la reexión dialéctica sobre la praxis, de
la práctica histórico social, lo que, de algún modo incide en la conformación del yo y
el sujeto. Porque es ahí, en el “nosotros”, donde los seres humanos se encuentran
inmersos y se relacionan entre ellos y con los otros, donde viven, aman, sienten,
mueren. 2
El sujeto alcanza su individualidad cuando está en comunidad. No es nada nuevo armar
que las cosas y los entes como las personas son existencias particulares, eso no signica que
estos sean individuos. La individualidad es una conquista que se asimila, es cuando los seres
humanos hacen de la vida una propiedad. En la realidad existen entidades que están ahí de
forma particular; y esa particularidad está presentando una forma del Ser que se develan
en la conciencia, producto de las relaciones que mantiene con los otros entes que tienen
en común al Ser. Los seres humanos también son entes singulares, entes materiales, y por
tanto limitados físicamente; estos adquieren sentido y capacidad de entender y signicar
la realidad a partir de los procesos que los relacionan por medios de palabras, conceptos,
términos, signicados que se expresan y se desarrollan dentro de una comunicación con
otros seres humanos que se expresan. La comunicación crea y formaliza a la comunidad. Los
seres humanos al comunicarse se exponen, es decir, se expresan. Lo que se comunica es a
la realidad y al ser contenida en ésta. Recordemos que la expresión es más global y general
que la mera enunciación o la doxa, porque al expresar damos sentidos que nos representan,
sentidos que fueron: hechos, actos o acontecimientos que son signicativos; pero estos han
sido reunidos y formados en símbolos; y, los símbolos son formas que captan al devenir y
abstraen el acontecer de los entes-existencia que se representan; al conjuntarse los sentidos
se presenta una realidad que identica a la conciencia con sus circunstancias y condiciones;
esta información conjunta ofrece datos de la realidad la cual forman a los sujetos que se
están expresando.
Cuando un sujeto se expresa, no simplemente expresa el mensaje que intenta referir, sino
que da información acerca de todo aquello que lo constituye. La expresión es fenoménica
porque maniesta aquellas cosas que nos circunda y nos determinan de la cual se muestran
como predicados de la condición en la que el sujeto se localiza. Al expresarse los sujetos
pueden identicar y referir la sociedad y comunidad a la que pertenecen; incluso se puede
conocer su estrato social, económico, político, psicológico, etc. Por los símbolos es posible
entender los mensajes orales o escritos, porque nos ofrecen una realidad que identicamos
y nos es en común, creando comunidad y en ella mundos que están rodeados de contextos.
Pero ¿cómo es que el sujeto se hace individuo?
La individualidad es producto de la comunidad. Antes de desarrollar la siguiente idea,
2  Mario Magallón Anaya, Modernidad alternativa. Viejos retos y nuevos problemas, México, UNAM, 2006, pp.
132-133.
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vamos a intentar acercarnos al concepto de comunidad. Comenzamos diciendo que dentro
de la losofía existen corrientes de pensamiento que aducen acerca de la teoría de la unidad,
de lo uno, armando que existe una entidad única, indivisible, que permite entender que la
unidad se busca porque en ella recaen o se encuentran las cosas universales. Incluyendo la
belleza, la justicia, la bondad, etc., y por supuesto la verdad. Pero, como diría Magallón Anaya
“la verdad no es única, sino histórica.” 3 La idea que gobierna esta teoría de lo uno permite
hacer de la losofía un pensamiento restringido, excluyente e intolerante con la diversidad y
la diferencia. La diferencia y la diversidad son los elementos que conforman la comunidad.
Así como existe una entidad con esencia única; en los seres humanos existe una unidad que
deriva de las diferencias que existen entre las diversas entidades que conuyen y relacionan
en un orden común, ese orden común es la realidad y aquellas cosas que predican los seres
humanos como existencias que se expresan y construyen su ser por medio de la exposición
simbólica vividas a través del lenguaje, inmersos en el devenir, en el cual se van mostrando
las diferencias y similitudes entre las entidades que conforman y conrman la comunidad.
La comunidad entonces es una “unidad en común” o una “común unidad”. Por lo tanto, la
comunidad es la unidad que se conforma por lo común: algo común es la diferencia, la
diversidad, la pluralidad, la realidad, que se maniestan en un una simbólica que describe
y explica las similitudes que se absorben y digieren de los otros y armar su existencia, pero
es una absorción real y verdadera de algo, una anexión a otra realidad. Entonces ¿Cuándo se
forma la unidad en común?
La unidad en común o la comunidad se forma cuando dos seres humanos estando uno de
frente al otro comunican sus experiencias. Al comunicar estos se expresan. Recordemos que
la expresión también es un método en el cual permite a los seres humanos construirse como
sujetos. La expresión es una palabra derivada del latín y su acepción es la de exprimir, es sacar
de alguna cosa o entidad su esencia, fundamento o raíz. El método expresivo consiste en tres
partes; la primera exprimir, aquella persona que intenta comunicar algo tiene que extraer de
su interior aquellas experiencias para poder exponerlas. La segunda es exponer, después de
exprimir nuestro ser interior y lo extendemos al mundo, este mensaje que se exprimió ahora
se expone, se muestra, se devela, y con esa develación mostramos cómo está conformado
nuestro ser y las circunstancias que lo determinan para después imprimirse. La impresión
es la tercera parte del método; luego de exprimir nuestra experiencia y exponer nuestra
esencia, la imprimimos en el otro, en nuestra alteridad, en los sujetos. Pero no solamente se
imprimen en estos, sino que se imprimen en el Ser, en la realidad.
Cuando la expresión arroja información que expone es aquí donde se va conformando
la unidad en común; porque la expresión no se reduce al lenguaje verbal, sino a todo tipo
de acto o actividad que nos ayude a mostrar aquello que somos como entidades expresivas,
aquello que nos conforma como seres humanos que conviven en comunidad y muestran
al ser que somos. Entonces la comunidad se conforma por todas las expresiones que se
conjuntan simbólicamente y permiten crear una realidad; las expresiones son experiencias
exprimidas de los sujetos que imprimen las formas que convive con el Ser. Estas expresiones
conuyen y se relacionan, se crean los símbolos que los identica, que los distingue, que los
hace separarse y diferenciarse de otras entidades, encontrando esos rasgos que nos hacen
únicos, es decir, individuos; y cuando uno ya se individualizo, o como lo dirá Andrés Bello
“individuo es aquello que no se puede dividir” 4, es decir, que ha alcanzado sus límites y con
3  Mario Magallón Anaya, Dialéctica de la losofía. Una losofía en la historia, México, UNAM, 2010, p. 19.
4  Cfr., Andrés Bello, Filosofía del entendimiento, México, FCE, 1948.
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ellos la unidad. Porque los límites demuestran a la entidad completa y con ello la parte del
Ser que representa; y se muestra la forma del ser que se nos manifestó como entidades vivas.
Porque la individualidad es una asunción de la conciencia sobre uno mismo y que depende
de las relaciones con los otros, armando su existencia en la comunicación expresiva.
La sociedad está ya construida históricamente antes de que los seres humanos
hayan formado de su ser esto que se llama un individuo “individualizado”. Los
seres humanos son seres de comunidad constitutivamente, y las modalidades
de su individuación son históricas. Las comunidades primitivas no se forman
por composición de unidades elementales, por aglutinación o asociación de
sujetos previamente constituidos como individualidades. Por el contrario, la
individualización es el resultado lento de la evolución histórica de la comunidad. 5
Los individuos para localizarse y hacerse sujeto tienen que conquistar su individualidad
en la comunidad, cuando estos se relacionan y dan cuenta de aquello en la cual está
fundado su logos, su razón y su palabra, que es la comunidad misma. Esos fundamentos son
las expresiones que los seres humanos han expuesto en el tiempo y que se han establecido
como principios que conforman la existencia de la totalidad de entidades, lo que les otorga
un sentido que devela su función dentro de la comunidad, esos sentidos son los que la
comunidad provee a los individuos como aquello que lo reconoce y lo identican como un
ser humano; también le otorga sentidos de pertenencia y permanencia dentro un orden
común. Al igual le da los elementos signicativos, axiológicos, morales y éticos para enjuiciar
los actos del que se muestran en el mundo y comprenderlos y convivir con otras comunidades,
con otros grupos de signicaciones simbólicas, que son otros datos o fenómenos de otras
realidades en común. Por lo tanto, la individualidad se busca y se obtiene de las relaciones
que se intrincan con la alteridad.
Estar inmerso en la comunidad sin tener conciencia de ello, impide que se forme al sujeto
individual, ya que la falta de conciencia hace que los sujetos repriman su ser individual para
pensar de forma común, es decir, pensar en los procesos que hacen que la comunidad se
mantenga y continúe vigente y actual. Entonces cuando los seres humanos por medio de su
expresión se dan cuenta y logran distinguir las diferentes realidades que existen y conuyen
en la comunidad este empieza a ser un ser consciente.
Identicar las diferencias entre las distintas realidades como la realidad natural, la
realidad material, la realidad formal, la realidad social etc., es reconocer la existencia de
mundos que conuyen e interactúan dentro de un orden que en la práctica se objetiva y
adquiere sentidos y signicaciones en la conciencia. Recordemos que la expresión también
se logra en los actos y en la praxis, cuando el ser humano actúa y transforma la realidad de
la comunidad da cuenta que su expresión, actos y formas simbólicas representativas, tienen
un poder intrínseco con capacidades para transformar la realidad, hacerla crecer o hacer que
se interrumpan los procesos de la realidad, esto puede hacer que se actualice o se rezague.
Por eso la comunidad es el fundamento del individuo.
Cuando el individuo puede ser consciente de los principios en los cuales se erigen los
5  Eduardo Nicol, Historicismo y existencialismo, México, FCE, 1950, pp. 322.
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símbolos de la comunidad; el individuo y la comunidad comienzan a ser sujetos porque
ambos se sujetan entre sí creando vínculos que se desarrollan en una dialéctica en la
que actúan para generar más realidad y más símbolos que continúen identicando a las
entidades que habitan en ellas y colocándolas en la vanguardia, en la realidad más actual;
de ahí se conoce cómo es que se maniesta el ser y con ello se devela la totalidad que
representa.
Al momento de que el sujeto da cuenta que puede repercutir a la realidad desde lo
que expresa, éste se plantea como proyecto a partir de la palabra: porque la palabra es
liberadora y creadora; por la palabra puede hacer que las experiencias permanezcan y sean
transmitidas desde la subjetividad; lo que permite conocer las vivencias del sujeto que se
expone; porque la palabra formaliza las entidades de la realidad y las libera; porque las
nombra, las dene, y al denirlas les da razón. El lenguaje al nombrar las entidades de la
realidad las particulariza y las diferencia de las demás entidades; les da una posición dentro
de la comunidad ontológica; esa entidad nombrada al exponer su particularidad participa
en la unidad; cuando el ser humano al reconocer la entidad como parte de un todo, de una
unidad en común es cuando es sujeto, es conciencia, es individuo; el ser humano es lenguaje
que encuentra alternativas para hacer que el ser y el discurso se enriquezcan.
Cuando se proyecta al ser humano como acción se devela como creación. Esta actividad
creadora es dar un orden por medio de un logos poético o una razón poética que surgió
desde la expresión, desde la necesidad de comunicar y crear eso que comunicamos e
imprimirlo en la realidad y en los otros, porque hay sentidos y signicaciones que pueden
signicar a la realidad; con ello se anuncia la libertad para crear al Ser. Crear realidades que
nos expresen como comunidad y darnos a conocer como conciencia. Surgiendo la razón
poética creadora, nace, con ella, la historia.
La conciencia de los hechos acontecidos que determinan a las comunidades en su
formación está relacionada con la historia, que es un dato, fenómeno, accidente, imagen
o el símbolo de que los seres humanos pueden manifestar que se ha logrado la libertad.
Han alcanzado su conciencia individual. La palabra poética muestra poder al demostrar
capacidades de interpretar y dotar de signicaciones al mundo y la realidad; y cuando surge
un lenguaje creador simbólico, hemos dicho, surge la posibilidad de que exista la historia. La
historia es un tejido de experiencias pasadas que se objetivaba desde el concepto de verdad,
que apegadas a ella van creándose la realidad, una realidad sostenida de hechos de verdad,
que, para llegar a ella hay que tener bases con criterios éticos; porque se vincula los tiempos
con los acontecimientos en la conciencia va generando un orden cronológico en la cual
responde por los seres humanos. Porque el lenguaje simbolizado da lógica y coherencia,
identidad entre la realidad y los diferentes mundos. Es pues por el lenguaje simbolizado
creador que se alcanza un orden en común; porque da orden al mundo religioso, al mundo
político, al mundo natural, al mundo formal, al mundo material; les da razones de ser, les da
denición sobre su existencia que los anclan dentro de procesos históricos y dialécticos; en
la cual se va logrando un diálogo y se van conjuntando las experiencias, las expresiones, los
actos para armar a la existencia de la conciencia.
El sujeto no niega su realidad, por el contrario, se empeña en conocerla; pero en
conocerla para hacer de ella un instrumento. Trata de conocer los hechos, pero
no se atiende a ellos ya que será, a partir de éste su conocimiento, que propondrá
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La historia como anclaje existencial de la conciencia: la construcción del sujeto poético
transformarlos. El sujeto, pura y simplemente, busca hacer suyo al objeto,
incorporarlo y no una vez más, eludiendo. 6
Al describir las experiencias vividas se logra el sujeto individualizado. El ser humano no solo
es individuo con una unidad interna; sino que también es sujeto; está sujetado a la totalidad
de entidades que constituyen al mundo. Entonces cuando los sujetos son conscientes del
mundo y pueden exponer sus experiencias que vive e interpretar los acontecimientos de
éste, surge el logos creador, el logos poético, hace uso de su razón para dar orden y sentido
a las cosas del mundo. La acción poética creadora es la que ofrece al mundo el sujeto.
Porque crear es estar en completa libertad para generar realidad, y cuando se crea se hace
con símbolos, es decir, con lenguajes congurados por códigos y signicaciones. El sujeto
domina su ser individual porque deja de vivir desde la subjetividad, sino que se apega a las
cosas mismas y a los fenómenos que predican. Pero, para escribir desde el logos poético o
poéticamente y reconstruir el orden por medio de símbolos de la realidad de la comunidad
y poderla expresar se requiere de la libertad. La libertad es requisito para ser sujeto y para
exponer nuestra situación en el mundo, poder expresar, y representar la comunidad libre, es
decir, histórica. 7
4. LA CONCIENCIA EN LIBERTAD
El acto creador o lo poético es un acto de libertad. Para crear al ser y darle un orden de
sentidos se necesita de la libertad. La libertad se experimenta en la comunidad, con los
otros seres humanos dentro de un orden social. Hemos dicho que cuando el sujeto proyecta
su vida interior y puede con esto signicar al mundo por medio del lenguaje es porque es
libre, ha dejado de ser condición natural, se ha rebasado así mismo como ser físico material;
su libertad consiste en ser individuo, es estar consciente como ente particular; porque ha
trascendido sobre su misma condición para posicionarse en el mundo de la abstracción;
porque el hecho de ser sujeto le permite abarcar otras vidas, comprender circunstancias y
crear condiciones nuevas.
¿De qué se ha liberado? De su parte natural, se declara que ya no es necesario vivir desde
las pulsiones energéticas de los instintos, no solo se experimenta a la realidad desde las
bases corporales; sino desde la sensibilidad, lo que permite al sujeto humanizarse; porque
se hace parte del género humano; se tiene conocimiento de que hay sentidos y signicados
que pueden ser reconstruidos y con ellos generar una realidad alternativa. Y cuando decimos
que ha superado la parte natural es porque se dejó de vivir de esa naturaleza; tampoco
decimos que se ha dejado de ser realidad animal; porque esta realidad es destino, es lo
que no tiene libertad, no se puede huir de las necesidades; sino que decimos que se actúa
con razón; que es un ente que practica su libertad y con ello ordena las cosas que existen
en el mundo; se puede entender que la sujeción es una forma de dominar, por medio de
razonamientos y normas, la parte de la realidad animal que se es y, que responde a los
instintos; porque los que aún no han superado esa parte natural, actúan irracionalmente;
6  Leopoldo Zea, Filosofía de la historia americana, México, UNAM, 2019, p. 37.
7  Cfr., Ibid.
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sus actos están motivados desde las pulsiones, y esto es que no puede abarcar más allá que
a sus propias necesidades que producen el placer luego de ser satisfechas; entonces, entre
estos mundos existen otros mundos que están más allá de lo natural, situados más allá de
lo físico material; sino que es el mundo que se produce por la creación; en la reconstrucción
de la substancia y de la esencia de los sentidos que constituyen la totalidad de la realidad;
del cual tiene nacimiento y participación en la realidad de los acontecimientos y eventos del
pasado; la realidad que también se construye con un lenguaje simbolizado que se extrae
de los acontecimientos se recrean como historia, porque se exprime hechos que han sido
y que se exponen como realidad creada desde las ideas, las imágenes, los razonamientos,
de formas expresivas. La historia es expresión de los eventos del pasado; es creación de la
realidad histórica.
No existe libertad en la naturaleza. La naturaleza responde a ciertos procesos orgánicos.
La naturaleza tiene ciclos, períodos de los cuales no puede salirse, porque hay un sistema
que organiza para dar continuidad de las condiciones y las circunstancias naturales que
permiten la reproducción de la vida. Podríamos decir que la naturaleza no tiene historia.
No hay forma en que se expresan y simbolizan la realidad que experimentan. Los seres
humanos cuando se liberan de su parte natural decimos que lo hace para crear más
realidad, para generar más ser, porque la palabra libera y a la vez vincula. El ser humano por
la palabra conecta a la realidad y arma a la historia asimilando los hechos del pasado con la
conciencia, ligados por la experiencia que el sujeto sostiene; éste puede manifestarse como
proyecto; como una forma de posicionarse en el mundo, de asumir los procesos que develan
las circunstancias que adoptan las condiciones de la realidad para modicarlas. La forma en
que la conciencia absorbe a la realidad para hacerse parte de ésta se logra cuando las otras
entidades se asocian como parte de un todo. Porque cuando el ser humano se presenta
como proyecto, éste puede comunicar su situación y transformarla por medio de la palabra;
porque hay libertad en los actos; la libertad se maniesta en las acciones, en las decisiones y
la forma de racionalizar el mundo; esto nos indica que aquel sujeto que es libre ha asumido
el compromiso de vivir y conuir con el devenir.
La libertad del individuo y el derecho de autodeterminación de los pueblos no
pasarán de ser una hermosa declaración, si la misma no descansa en la igualdad
que individuos y pueblos deben tener entre sí. La libertad no es una abstracción,
se apoya en la realidad, y esta realidad la determina la relación que guardan unos
seres humanos con otros, unos pueblos con otros pueblos. Y la desigualdad, dentro
de esta relación, impide, pura y simplemente, la posibilidad de la libertad. Porque
la libertad de que se trata aquí, no es ya la de supuesta libertad frente al mundo
natural, sino la libertad en relación con otros seres humanos y otros pueblos. 8
No hay creación sin libertad. El rasgo característico de la creación es la liberación de la
conciencia y el reconocimiento de que es parte del mundo natural y material para situarse
en el mundo de las formas; el mundo que está más allá de lo físico y que lo coloca en el
mundo de una comunidad ontológica, de los fenómenos, de los accidente; porque cada
que la palabra dene a una entidad natural o material, la libera de su primera condición
para llevarla al mundo de la abstracción y la presenta como idea, como imagen, como dato
8  Leopoldo Zea, Filosofía de la historia americana, México, UNAM, 2019, p. 67.
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La historia como anclaje existencial de la conciencia: la construcción del sujeto poético
objetivo que puede transmitirse. Porque el lenguaje permite la apropiación de lo ajeno. Y
cuando lo ajeno se hace propio y se incorpora a la conciencia se hace parte de nuestra
realidad existiendo como signo o signicado que se puede manifestar como fenómeno de
lo acontecido en los entes. Porque el lenguaje liberador crea a la realidad y hace pertenecer
a una comunidad ontológica de seres humanos diferentes y diversos, “al hacerse consciente,
se presenta como algo propio y del cual, por serlo, hay que partir para construir el presente
y el futuro más propio”.9
5. LA HISTORIA Y LA POÉTICA COMO EXPRESIÓN DE
LA LIBERTAD
Nos hemos propuesto demostrar que el sujeto histórico es un sujeto poético; y
hemos visto que esto se logra desde la comunidad y la libertad. Pero vamos a explicar
fenomenológicamente como es que surgió el sujeto individual que posibilitó al sujeto
creador e inventor de la realidad; inventor de instituciones que fueron las que posibilitaron
la conformación de la comunidad; creador de las condiciones y las circunstancias que
permitieron la formación de un espacio en común en la que los sujetos conviven; de esas
instituciones existen algunas que han quedado registradas en el tiempo, del cual se puede
conocer la forma de vida que antecedió a las sociedades actuales; esas instituciones en un
principios fueron creadas con los mismos materiales de la naturaleza: poblaron a los árboles,
plantas, animales, ríos y mares de símbolos.
Por medio de los símbolos el ser humano pudo hacerse poblador del mundo, porque
nombró a las entidades y los fenómenos de la realidad, colocando a esas entidades y
fenómenos dentro de un mundo ontológico; las primeras comunidades impedían a los
seres humanos ser individuos, porque estaban pensando y concibiendo el mundo de forma
comunal, es decir, en donde todos los habitantes son presente y realidad existente. Fue la
necesidad la que manifestó la conformación de la comunidad entre los seres humanos,
se crea la comunidad para la supervivencia y la sobrevivencia de la especie como entes
biológicos. La asociación entre los primeros seres humanos se dio para que estos pudieran
permanecer en el mundo como especie viva; se asociaron para conseguir alimento, para
protegerse de los depredadores, para conservar la vida, para ampararse de los fenómenos
naturales.
En una comunidad primitiva, recordemos que lo primitivo está asociado a lo que
no está relacionado con lo histórico, es todo aquello que está antes de que existieran los
seres humanos como historia. Los seres humanos de esta comunidad aún no han logrado
separarse de las necesidades naturales para sobrevivir; la conformación de esa primera
comunidad está motivada no por aspectos culturales; sino por las necesidades biológicas
que obligan a las entidades humanas a buscar formas de asociación para el mantenimiento
y continuidad de la vida orgánica. Según las teorías de la evolución los seres humanos
evolucionaron cuando los entes primitivos descubrieron el funcionamiento de la rueda y,
cuando consiguieron producir el fuego. Esos descubrimientos despertaron la curiosidad en
9  Leopoldo Zea, Filosofía de la historia americana, México, UNAM, 2019, p. 29.
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que los seres humanos pudieran abstraer lo descubierto. Pero esto no hace comunidad,
sino que fueron los accidentes y los fenómenos que se produjeron en la comunidad para
hacerla a este una entidad; las experiencias que los seres humanos comenzaron a comunicar
y expresar por medio de lenguajes comunicativos, lo que se pretendía era comunicar
aquellas experiencias vividas. Porque esos descubrimientos son insucientes para dar una
explicación en la aparición de la comunidad histórica; lo que hizo posible a la comunidad
fue el hecho de que los seres humanos podían signicar por medio de los sentidos a las
cosas, a las experiencias, a los fenómenos que se aparecían en la realidad y que estaban
fuera de la conciencia; cuando este dio cuenta de que existían entidades ajenas a su propia
existencia; y cuando logra contemplar a las otras entidades como existencias, estas pudieron
ser signicadas y con ello la posibilidad de ser comunicadas.
Un ejemplo, podría ser el caso de una pluma desprendida del cuerpo de un águila; esa
pluma tirada en el suelo, supongamos, fue encontrada por un ser humano en medio de
la nada, como cosa inservible incluso para la naturaleza; pero al momento de que ese ser
humano se topara con la pluma y se hiciera de ella; este ser humano le otorgó un sentido
y un uso diferente para lo que está en realidad sirve; el ser humano desde que se apropió
de la pluma le cambió su naturaleza, porque la pluma adquirió un sentido, un signicado,
una forma de representar la realidad, porque está representando algo distinto a lo que
presentaba; por tanto, la pluma dejó de ser naturaleza para hacerse cultura; se hace cultura
cuando se ejerce violencia a la naturaleza de un ente y se le modica su ser, es decir, que se
le atribuyen sentidos ajenos a su condición. La simbolización de la realidad fue la posibilidad
de una comunidad y esa comunidad fue la posibilidad del sujeto, y el sujeto es la posibilidad
de la poética y la historia.
La primera forma de existencia que tuvieron los seres humanos fue en la comunidad. La
comunidad subsume a la individualidad de los seres humanos para situarse en los otros,
como entidades que se expresan. Cuando el ser humano está en comunidad se suprime la
individualidad porque este sujeto comunal no piensa de manera individual, sino en colectivo;
porque tiene un logos que lo identica dentro de un grupo de seres humanos que piensan
que se debe actuar en todo momento para la comunidad, en donde se suprime su propia
subjetividad y observa al mundo de la misma manera como la perspectiva de los demás, tal
cual la conciben el resto de los seres humanos que acompañan y forman el espacio común.
La comunidad que está religada por símbolos divinos en el que se ponderan entidades
de condición superior a la condición humana no permiten ver claramente al individuo, ya
que la religión como institución social tiene el objetivo de dar guía a la vida espiritual que
conecta a los otros integrantes, y, sobre todo mantiene a las vivencias de los sujetos todavía
dentro de la experiencia, en el que se busca lo común que en este caso es la divinidad. La
religión implica a la creencia, y ésta no duda acerca de lo que se cree, lo tiene tan establecido
que lo posee como realidad. Porque la creencia es común10 y solo en comunidad se puede
compartir y comunicar. Es porque en la comunidad religiosa aún no se forma el individuo
como conciencia puesta en el mundo, tal porque se minimiza al individuo ante la idea
superior y divina, el individuo no es necesario porque la idea de Dios es suciente para explicar
los fenómenos de la naturaleza y de la realidad de la comunidad, incluso los fenómenos
psicológicos y subjetivos. Para que el sujeto pueda lograr su individualidad es necesario una
breve separación de la comunidad.
10  Eduardo Nicol, La idea del hombre, México, FCE, 2013, p. 115.
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La historia como anclaje existencial de la conciencia: la construcción del sujeto poético
No solo somos seres vivientes o seres conscientes; somos más que una anatomía social, o
una antropología médica o una biología étnica; somos una totalidad absoluta para nuestra
existencia, somos una historia individual dentro de un orden común, es decir, una expresión
de libertad. En Nuestra América existe un personaje muy importante del siglo XIX, uno de
los pilares y próceres militares e intelectuales del continente. Independentista y liberal, ese
personaje es don Andrés Bello. Bello se dio a una de las más grandes tareas continentales,
pues él fue el que hizo una gramática para la América libre e independiente. También nos
legó un pensamiento losóco que implica a la palabra, a la razón, al lenguaje. En su losofía
nos encontramos con una teoría que nos sugiere cómo fue la evolución del lenguaje; para ello
nos ubica en la época primitiva, en el cual nos dice que la primera forma de comunicar fue
la construcción de la imagen. La imagen es una construcción motivada por las sensaciones
estéticas, y el tacto es el sentido que nos conduce al conocimiento físico de las entidades
materiales. Por el tacto se puede conocer la magnitud, la longitud, el peso, etc., de las
entidades. Los sentidos corporales crean un lenguaje natural creado por sonidos, olores,
imágenes, etc., este lenguaje apenas y puede comunicar ciertas afecciones, sensaciones y el
estado del cuerpo, si este está sano o enfermo. Gracias a las imágenes las tradiciones orales,
los eventos y acontecimientos de los grupo o comunidad humanas pudieron permanecer y
crear el lenguaje. Una pintura rupestre es una imagen clara de cómo fue, probablemente, la
creación del lenguaje; ya que una imagen cargada de simbología puede ser interpretada y
comprendida al contemplarla, sin necesidad de saber o conocer mucho. La manera en que
la imagen se construyó y se representó en la pintura rupestre nos puede develar la necesidad
por conservar las formas de vida y las concepciones del mundo de los seres humanos. Pero
el lenguaje tenía que evolucionar a expresar de manera más objetiva. Es por ello que todas
esas manifestaciones primitivas, como las huellas de las palmas de las manos disecadas en
la piedra tuvieron que abstraerse y transformarse en letras y en palabras. Lo que nos lleva
al concepto que este tiene una carga signicativa. Esa misma necesidad de conservar no
solamente la especie, sino la cultura, la comunidad, las tradiciones, las culturas que explican
y develan una forma de representar el mundo en una temporalidad, condicionada por
circunstancias que determinan al ser que se representa. Porque cada comunidad muestra
una idea del mundo y una idea de los seres humanos en la manera en que se relacionan éstos
con la realidad. Entonces la comunidad se formaliza cuando se crean signos, signicados,
símbolos que analogan la realidad y la vida. La creación de las imágenes fue el momento en
que los seres humanos experimentaban la libertad. 11
La teoría de Andrés bello nos permite exponer unas últimas ideas acerca de la aparición
del sujeto creador. Ya que existe un lenguaje cotidiano con el que se puede expresar a la
realidad y los entes que la conforman; pero no solo fue la necesidad de conservan en las
imágenes a la cultura de una comunidad y sus tradiciones que la denen; sino que fue
necesario conservar la experiencia subjetiva; y con ello registrar las afectaciones que registra
el logos y la sensibilidad: pero ahora las imágenes no eran expuestas en forma de pintura,
sino que tenían que ser construidas y captados por un proceso de la poiesis, en la cual se crea
la imagen por medio de palabras, de conceptos, de lenguajes en los que se les altera su parte
semántica y sintáctica; la imagen construida desde la palabra nos muestra a un individuo,
un sujeto consciente de su situación de el mundo. Este se ha descubierto en la palabra y por
medio de ella plasma la realidad que experimenta desde la subjetividad que está anclada
en contextos que la delimitan. Es la imagen y la palabra que reconstruye a la comunidad, la
11  Cfr., Andrés Bello, Filosofía del entendimiento, México, FCE, 1948.
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diferencia es que la imagen poietica está construida desde la interpretación, desde un sujeto
situado existencialmente, es alguien que muestra cómo es que perspectiva su relación con
la comunidad misma. En las obras poéticas está contada la historia de los seres humanos.
Los textos poéticos de la antigüedad se utilizaban para la relación pedagógica de enseñanza
y aprendizaje. Se les daba símbolos e imágenes poéticas para que los sujetos identicaran a
su comunidad. Y con ello identicaban su historia.
Magallón Anaya no dice que “el ser humano es historia.”12 Porque la historia es un proceso
dialéctico en el que conuyen la totalidad de entidades que conforman la realidad de los
seres humanos. La historia es orden. En la ella se encuentran las preocupaciones de los
antepasados y sus problemas, y en la historia misma están las herramientas que se usaron
para resolver esos problemas que marcaron el pasado. La historia está en la expresión poética,
donde se encuentra la totalidad de sentidos del mundo que precedió. Porque las imágenes
de la poética son el lenguaje a través del tiempo, incluso el lenguaje primitivo constituido
por sonidos e imágenes sencillas nos muestran la travesía del devenir por la conciencia. Ya
que por el lenguaje los seres humanos se descubren como sujetos; y, por la palabra histórica
se identica con el presente y se dene en las circunstancias y así mismos. Ser existencia es
ser proyecto y ser conciencia histórica es tomar en consideración las formas de vida pasada,
la herencia cultural, las tradiciones; porque la historia ayuda a jar límites a los problemas de
la realidad, como a las actividades ideológicas; porque la historia enmarca al presente entre
dudas, incluso se localizan los aspectos políticos, jurídicos, religiosos, ideológicos, ontológicos,
fenomenológicos, etc. Entonces es por la historia que los seres humanos se apropian de
su cultura y es el lugar donde puede situar la libertad. Y libertad es creación. Creación es
autodescubrimiento. Toda creación es histórica porque deviene de una comunidad.
La creación es poética. La poética es un lenguaje. También es temporalidad. En rigor la
creación consiste en la abstracción de aquello que deviene y acontece en la realidad y el
mundo. El lenguaje recrea la existencia de los entes en una comunidad ontológica e histórica.
Toda palabra es histórica y en ella se resguardan los eventos del pasado de una comunidad,
las formas de habla revelan la historia del sujeto. El conocimiento histórico o mejor dicho
la conciencia que se ancla o se sujeta en la realidad histórica permite la libertad para crear.
Crear es instituir un mundo, es decir, es una existencia que denota realidad y signicados. La
historia es el resultado de la relación que se entretejen de los acontecimientos, los hechos,
las creencias, las ideologías, las cosmovisiones, etc., que se van construyendo dentro de un
discurso que institucionaliza la temporalidad. La temporalidad es el medio de las acciones.
Los actos son la posibilidad de la historia. Vivir es crear. La historia es vida pasada; y la acción
es creación. Y la creación es libertad.
La historia es la libertad del ser humano. “La historia se convierte en la hazaña por la
libertad”13 Hemos dicho con anterioridad que el ser humano es más que un ente natural,
sino que es un ente expresivo, y por lo tanto, un ente creador; y el ente creador es un sujeto
histórico. También dijimos que la historia y la poética son productos de la libertad; porque
pueden reordenar el mundo y darles actualidad en los signicados que representan. Tanto la
poética como la historia comparten un mismo proceso histórico, ambas institucionalizan la
cultura de la comunidad y dejan antecedentes de la realidad vivida. En la edad clásica, hubo
un lósofo que losofaba mientras caminaba, Aristóteles; y nos dejó escrito en su Poética,
12  Mario Magallón Anaya, Dialéctica de la losofía. Una losofía en la historia, México, UNAM, 2010, p. 131.
13  Ibid., Modernidad alternativa…, p. 155.
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La historia como anclaje existencial de la conciencia: la construcción del sujeto poético
que de las tres ciencias humanistas como la losofía, la poética y la historia, la historia es la
que está por debajo de las anteriores, colocando a la poética como intermedia y asumiendo
que la losofía era ciencia primera, a pesar de que su aparición surge luego de que la historia
se concreta como ciencia que habla del ser humano acontecido. Esto no es del todo cierto
por no decir que es una falacia. Es evidente que tiene una intención de ponderar a la losofía
como la más alta de todas las ciencias. Mientras que la losofía recrea el devenir del ser
humano para encontrar en este la verdad. La historia recrea al sujeto en lo acontecido, y la
poética recrea al sujeto que está siendo, que está aconteciendo.
6. DISCUSIÓN . LATINOAMÉRICA Y EL SUJETO
HISTÓRICO
Leopoldo Zea en su libro América en la encrucijada de su historia 14 nos dice que la
historia de América latina tuvo que pasar por muchos vericuetos y enredos para conformarse
como una historia de la región. Nos dice que la encrucijada consiste en que la historia del
continente ha sido negada, cancelada, ultrajada; se intentó eliminar y olvidar; porque se
tenía la intención de comenzar una historia nueva en la que fueran los latinoamericanos
mismos quienes plantean su propio proceso. Fue negada la historia por los extranjeros y por
los mismos habitantes de la región. Esto se debió a que en nuestra historia hubo prácticas
de exclusión, de dominación, de marginación, de humillación, de socavamiento sobre el ser
latinoamericano y, fue expulsado de la comunidad cientíca y ontológica. Ese hecho marcó
la conciencia de los seres latinoamericanos, la historia que se tenía luego de encontrar la
libertad política y económica por medio de la insurrección y la toma de armas, era una
historia que carecía de identidad, una historia que se encontraba al margen, una historia
sometida y ultrajada; los seres humanos latinoamericanos no podían reconocerse con su
realidad, el motivo es que fue escrita por individuos ajenos a la región. Fue pues una historia
impuesta en donde se colocaba al sujeto latinoamericano como un sujeto servicial, nacido
para servir a los que buscan colonizar, someter y por medio de la subsunción de la alteridad,
encontrar su identidad y armarse como realidad y conciencia. Es por eso motivo que Zea
propondría que la historia tenía que ser aceptada; concluyó que no podía ser eliminada, ni
mucho menos podía ser negado u olvidada; porque la verdad es un hecho, y los hechos no se
pueden cambiar; pero lo que sí se podía hacer con la historia es reconstruirla, reinterpretarla;
aceptar que en algún momento se intentó improvisar la historia; porque se les acuso a los
sujetos de imitar a otras corrientes de pensamiento, otras teorías y otros métodos que no
pertenecían a otra realidad más no a la realidad de los latinoamericanos; pero se dieron
cuenta que la historia era el fundamento del acontecer de los seres humanos; por ese motivo
recomendó ir a la historia misma, a los hechos concretos, y a las ideas que se localizan en
la historia; y encontrar en ella la unidad y la integración; porque en la historia están las
alternativas de avanzar.
La historia hace a los sujetos agentes libres y los hace individuos y es ahí que el sujeto puede
ser original, dejar de imitar para plantear una historia con una idea antropológica propia, “la
losofía, el Verbo, decíamos, es una expresión de los seres humanos; y los seres humanos
14  Cfr., Leopoldo Zea, América en la encrucijada de su historia, México, UNAM, 1981.
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solo son originales por su origen, por su concreta personalidad, por su individualidad” ;15 el
hecho de que su sujeción consista en tener como fundamento a la realidad histórica nos
hace volver a las ideas de que la historia es creación y orden, reconstrucción de la realidad y
el ancamiento de la comunidad. Porque en la historia están los elementos para hablar de
la originalidad de nuestro ser y pensamiento. Ante ello Zea retoma a otros autor de la región
que insisten en crear o inventar las propias herramientas para crear la realidad y con ello,
las propias condiciones, posibilidades, circunstancias, situaciones y contextos que ayuden a
proveer de los escenarios para recrear la realidad histórica latinoamericana; es de aquí que
nosotros hemos propuesto identicar al sujeto histórico latinoamericano como un sujeto
poético; porque durante o gran parte del siglo XIX se les acusaba a los latinoamericanos de
ser unos emuladores de vidas ajenas, malas copias de otras realidades, por ello la insistencia
de crear las condiciones, de hacerse un sujeto poético con una conciencia enraizada en las
bases y cimientos de la realidad histórica; por el hecho de que la historia provee y muestra
aquello que la propia realidad actual y presente demanda ser resuelta. Es de aquí el motivo
que nos impulsó a pensar que la conciencia latinoamericana en algún momento tiene que
servirse de la razón creadora, no precisa y justamente poética; sino una razón que permita
crear desde la realidad misma, con bases en la ética, la estética y la poética; en donde se
crean conceptos y con ellos teorías y métodos que expliquen y acerquen a los sujetos a la
realidad y a la comunidad. Crear para alcanzar la libertad.
La poética que hemos identicado como logos creador está un poco antes que la historia,
y la losofía; ya que la poética va acorde con los tiempos de la actualidad porque la poética va
recreando al acontecer de los seres humanos; recrea el pasado inmediato para perpetuarlo
simbólicamente. Es probable que nuestra propuesta no esté adecuada a la poética; porque
sabemos que es una ciencia losóca que estudia a las imágenes de la realidad a partir
del lenguaje; imágenes que no necesariamente tengas que ser verdad; sino que se busca
la verosimilitud, que pueda ser creíble. Pensamos que se debe crear un método crítico y
comprometido con el mundo y la realidad, con la comunidad y los sujetos, con los individuos,
con las entidades que conforman el devenir.
Y para nalizar con nuestra propuesta vamos a aclarar quién es el sujeto histórico. Son
todas aquellas personas que toman conciencia del acontecer, como seres humanos puestos
en el mundo y la realidad. Son pues sujetos históricos que se anclan existencialmente en el
pasado histórico y en los sucesos que dan identidad a una comunidad. Y este sujeto histórico
es un sujeto poético porque es expresivo, porque es dialectico, porque se expone y con su
expresión modica y crea las circunstancias para que su conciencia pueda reconocerse,
porque la historia es la expresión de los seres humanos. Aquellos sujetos que no niegan su
historia, sino que la asumen, en donde se aceptan los sucesos que forjaron el presente, son
aquellos que incluyen e integran a las otras entidades a un orden común histórico; aquellos
que tengan a la historia como fundamento de su hacer.
Antonio Mateos Castro en su libro América Latina y la losofía de la historia ha sabido
identicar a ese sujeto histórico, incluso lo coloca de una manera muy terrenal al llamar a
los individuos de carne y hueso, aquellos que con el simple hecho de vivir y llevar a cabo su
compromiso de realizarse como seres sociales; porque todo individuo por muy poco que
sepa de los procesos históricos ellos mismos son una realidad histórica derivada de la realidad
histórica de una comunidad. Para Mateos Castro el sujeto histórico es aquel que asume sus
15  Leopoldo Zea, Filosofía latinoamericana como losofía sin más, México, Siglo XXI, 1969, p. 27.
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La historia como anclaje existencial de la conciencia: la construcción del sujeto poético
circunstancias y resuelve por problemas que circundan y condicionan su vida como ser
humano; aquel que participa de la comunidad y enriquece y hace crecer las tradiciones
participando en ellas. Incluso, en el último apartado del libro podemos observar que llega a
las mismas conclusiones que todos los autores de la región, que se debe se hacer un ejercicio
poético para comenzar a plasmar la realidad, con conceptos propios que ayuden a describir
y explicar mejor la situación que experimentan los seres humanos. El sujeto histórico es un
sujeto poético, porque éste está consciente de la historia, y ha sabido aprovechar y adoptar
los acontecimientos del pasado para encontrar salida y respuesta a las afectaciones de la
realidad presente. Esto permitirá proponer nuevas vías alternas que nos conduzcan hacia la
comunidad y hacia uno mismo. Porque el sujeto creador o poético es aquel que da sentido
y orden a las entidades del mundo, que interpreta el presente logrando una simbólica que
explica y justica la existencia de cada una de las entidades que conforman su conciencia.
Es el sujeto que se ha localizado en su historia. Es el ser humano cotidiano, el que se expresa
todos los días y recrea a la realidad, es aquel que es responsable y comprometido con su
cultura que le permite a este sujeto ser un ser humano, un ente que expresa la experiencia
de estar vivo.
REFERENCIAS
Eduardo Nicol, Psicología de las situaciones vitales, México, FCE, 1941, p. 37.
Mario Magallón Anaya, Modernidad alternativa. Viejos retos y nuevos problemas, México,
UNAM, 2006, pp. 132-133.
Mario Magallón Anaya, Dialéctica de la losofía. Una losofía en la historia, México, UNAM,
2010, p. 19.
Andrés Bello, Filosofía del entendimiento, México, FCE, 1948.
Eduardo Nicol, Historicismo y existencialismo, México, FCE, 1950, pp. 322.
Andrés Bello, Filosofía del entendimiento, México, FCE, 1948.
Mario Magallón Anaya, Dialéctica de la losofía. Una losofía en la historia, México, UNAM,
2010, p. 131.
Leopoldo Zea, América en la encrucijada de su historia, México, UNAM, 1981.
Leopoldo Zea, Filosofía latinoamericana como losofía sin más, México, Siglo XXI, 1969, p. 27.
José Antonio Mateos Castro, América Latina y la losofía de la historia, México, UNAM, 2014.